lunes, 8 de diciembre de 2025

SEGUNDA VELA DE LA CORONA DE ADVIENTO: PREPÁRATE

 

Vivimos el segundo domingo del tiempo de adviento. En este domingo te invitamos a estar alerta y para ello te proponemos: PREPÁRATE

ORACION: Señor Jesús, enciende en nosotros un corazón de carne y no de piedra. Prepáranos a construir caminos de paz y de justicia. Que esta luz que encendemos hoy nos recuerde que el amor renueva el mundo y hace florecer el evangelio. Ven, Señor Jesús.

viernes, 5 de diciembre de 2025

EL PRECURSOR

 

2º domingo de Adviento

Entiendo por “precursor” aquello (o aquel) que precede y va delante en el espacio y en el tiempo, como las ramas fértiles son precursoras de las flores… Precursor es sinónimo de pionero, antecesor, vanguardista, iniciador… Para nosotros “el Bautista”, en relación al Mesías, es precursor, le precedió, le anunció, le señaló y en cierta medida le hizo posible.

Juan Bautista es todo un personaje importante de su tiempo, un guía carismático de un movimiento popular. Su predicación tenía éxito y atrajo a multitud de personas de todos los estratos sociales. Un profeta que anunciaba y denunciaba con un mensaje centrado en la conversión y con un rito de purificación a través del agua que era el sello de esta conversión. Tipo curioso que vestía igual que Elías, el profeta que enfrentado al sistema vivió nómada y pobre. Juan Bautista, entre los primeros cristianos, fue identificado como el mensajero anunciado en Isaías 40,3 y como Elías que según la tradición judía era el precursor del Mesías.

Celebramos el segundo domingo de adviento (ciclo a) y las lecturas nos invitan a sentir a Jesús como el Mesías esperado y a Juan como el precursor que reconoció la fuerza del que viene detrás de él y proclamó la condición mesiánica del Maestro. Un hombre que predicó a todos los que se acercaban a él el cambio de vida. No trató de agradar, lisonjear o desencadenar aplausos…. La presencia del Bautista inaugura la llegada del Reino de Dios. Conversión y Reino son dos caras de una misma moneda.

Todo lo expuesto hasta el momento sobre el Bautista está presente en el evangelio (Mateo 3,1-12) Comienza el texto presentándonos, con palabras del profeta Isaías, a Juan Bautista «Una voz grita en el desierto: “Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos”». Sus palabras anuncian lo mismo que más tarde anunciará Jesús (Mateo 4,17) y, después de la Resurrección, proclamará la Iglesia: «Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos»

No es un simple cambio de ideas o una transformación superficial. Es un cambio más radical que afecta a todo nuestro ser, a todas las dimensiones de nuestra existencia; de tal manera que nos lleva a vivir y a obrar de cara a un Dios Justo. Conversión es volverse hacia Dios y, como Él, obrar la verdad, la justicia y el amor. Conversión (metanoia) es cambio de vida radical.

La conversión es necesaria para dejar que el Reino de Dios sea una realidad en nuestra vida. Por Reino de Dios tenemos que entender el compendio de todos los bienes que esperaba el pueblo. Con otras palabras, con la llegada del Reino se hace presente, en el mundo, la soberanía de Dios.

Las palabras y los gestos de Jesús serán el signo evidente de que Dios comienza a reinar. Los indefensos y quienes sienten que sus derechos son pisoteados y no respetados se alegrarán, pues Dios va a hacerles justicia, Dios está llegando. Este espíritu del reinado de Dios que traerá el Mesías está recogido en la primera lectura (Isaías 11,1-10) «Aquel día, brotará un renuevo del tronco de Jesé, y de su raíz florecerá un vástago… No juzgará por apariencias ni sentenciará sólo de oídas; juzgará a los pobres con justicia, con rectitud a los desamparados»

El verdadero cambio de vida se manifiesta en los frutos: “Dad el fruto que pide la conversión" El fruto va más allá de la mera carencia del mal o del pecado. El fruto será la expresión de un nuevo estilo de vida. No basta con no hacer el mal; es necesario hacer el bien, practicar la justicia y realizar obras de conversión.

Reflexión: No hay privilegio para nadie. Ni siquiera el ser “hijo de Abraham”, cosa de la que se gloriaba todo israelita, libra de la práctica de la justicia y de convertirse. (“no os hagáis ilusiones, pensando: "Abrahán es nuestro padre”) No es la raza lo que cuenta, ni la pertenencia a tal o cual institución, ni siquiera es un privilegio del cristiano o del bautizado… para pertenecer al Reino de Dios el camino que se nos pide, y Juan predica, es la conversión de vida.

 

Inmersos en el tiempo de adviento, estamos llamados a ser precursores del “Mesías”, el “Ungido”. Estamos invitados, al igual que el Bautista, a anunciar la llegada del Salvador, enviado por Dios, quien instaurará su Reino. Como el Bautista somos precursores que preparamos el camino a uno que es más fuerte que nosotros y que nos traerá la salvación.

Te invito a que te descalces y ante la irrupción de Dios y su Reino en tu vida, quedes completamente desnudo de todos tus ropajes llenos de superficialidades. No intentes silenciar el viento de Dios ni apagar su fuego llenándote de “diosecillos” que no pueden sanar ni salvar. Más bien, prepara los caminos del Señor, quita los obstáculos que impiden la llegada de Dios a tu vida, rompe los cerrojos que te apartan del encuentro con Él y abre puertas a Dios acogiéndole y haciéndole sitio con obras de conversión. 

¡Necesitamos de muchos Juanes!

martes, 2 de diciembre de 2025

BENDICION DEL BELEN PARROQUIAL. "DIOS SE ACERCA, DIOS NOS AMA"

 

 El próximo domingo, domingo día 7 de diciembre, al finalizar la Eucaristía de las 12,00 h, se bendecirá el Belén parroquial. Con este gesto queremos pedir a Dios que la escenificación del nacimiento de Jesús, hecha por manos humanas y colocada en nuestra parroquia, avive en nosotros la fe cristiana y nos ayude a celebrar más intensamente estas fiestas de Navidad que se aproximan.

Igualmente, pedimos que Dios bendiga a las personas que lo han realizado (Carlos, Eloy, Juan e Inma) y a aquellos que lo visiten y contemplen.

Oración de bendición

Señor Dios, Padre nuestro, que tanto amaste al mundo que nos entregaste a tu Hijo único, nacido de María Virgen, para salvarnos y llevarnos de nuevo a ti, dígnate bendecir este nacimiento y a la comunidad cristiana que está aquí presente, para que las imágenes de este Belén parroquial ayuden a profundizar en la fe a los adultos y a los niños, contribuyan a celebrar la Navidad con alegría  y sirva para ver a Jesús presente en todos los que necesitan nuestro amor, especialmente en los pobres y necesitados.

Te lo pedimos en el nombre de Jesús, tu Hijo amado, que vive y reina por los siglos de los siglos. R. Amén

Que Cristo, el Señor, que se acerca a nosotros y nos ama, como luz que brilla en las tinieblas, nos bendiga y nos guarde en su amor.

sábado, 29 de noviembre de 2025

CORONA DE ADVIENTO. PRIMER DOMINGO: DESPIÉRTATE.

Primer domingo de adviento: DESPIÉRTATE

El pasado domingo celebrábamos la fiesta de Jesús Rey del Universo. Con esta festividad concluía el año litúrgico y se nos convocaba a comenzar un nuevo tiempo de gracia y regalo de Dios que da inicio con el Tiempo de Adviento.

Hoy, en este primer domingo de adviento destacamos como actitud para vivir: DESPIÉRTATE.

ORACION: Señor Jesús, enciende en nosotros la fe dormida. Despiértanos del cansancio y del miedo que nos impide estar esperanzados y vigilantes. Que esta luz que encendemos hoy nos despierte y nos abra a tu amor que no se apaga. Ven, Señor Jesús.

viernes, 28 de noviembre de 2025

CON LOS OJOS DE PAR EN PAR

 

1º domingo de Adviento

En nuestra cultura occidental y coloquialmente, “vivir de brazos cruzados" significa ser inactivo, pasivo o conformista, sin realizar ninguna acción. Puede hacer referencia a una persona que se queda sin hacer nada mientras las cosas suceden. Esta expresión está en relación directa al gesto físico de cruzar los brazos que, a menudo, se interpreta como una postura de pasividad, resistencia o cierre. Por ello, cuando hablamos de que alguien vive de brazos cruzados, la mayoría de las veces, queremos describir actitudes de indiferencia, pasotismo o resignación ante los acontecimientos de la vida.  Su antónimo sería proactivo; es decir actuar o estar en actitud despierta, con los ojos de par en par.

Comenzamos un nuevo año litúrgico y lo hacemos celebrando el primer domingo de adviento (ciclo a) A lo largo de este año seremos guiados de la mano del evangelista San Mateo para crecer y profundizar en la fe y el seguimiento del Señor.

Todo lo que el evangelio, de este domingo nos presenta, comienza con una pregunta de los discípulos al Maestro. Después de describir los signos que precederán a la venida del Hijo del Hombre (Mt 24,4-35) Jesús responde a una pregunta, que le habían formulado sus íntimos, acerca del momento de su venida: “Estaba sentado (Jesús) en el monte de los Olivos y se le acercaron los discípulos en privado y le dijeron: ¿Cuándo sucederán estas cosas y cuál será el signo de tu venida y del fin de los tiempos?” (Mt 24,3)

La respuesta a esta pregunta nos la ofrece el evangelio (Mateo 24,36-44) Respuesta clara y contundente: nadie sabe nada, solo el Padre. Pero Jesús abre un camino nuevo a los discípulos porque, aunque les informa de la ignorancia del día y de la hora, sin embargo, les comunica la certeza de que el Hijo del Hombre vendrá en el momento más insospechado, en medio de la más absoluta normalidad, sin señales extraordinarias… como en tiempo de Noé.

El evangelio nos ilustra con dos ejemplos para que no nos descuidemos como los contemporáneos de Noé que fueron sorprendidos por el imprevisto diluvio o como el amo de la casa que es sorprendido por el ladrón. Tú y yo, y toda la comunidad cristiana, debemos vivir en tensión de espera comprometida y activa no sea que, confiados en la tardanza del Señor, descuidemos nuestra actitud de ESTAR EN VELA, DESPIERTOS.

A veces vivimos en la espera de algo extraordinario y sólo estamos atentos a los acontecimientos que parecen romper la normalidad de la vida. Mientras tanto, somos ajenos a la venida a diario del Señor a nuestras vidas y vivimos y trabajamos descuidando la justicia, la paz, la solidaridad, los sufrimientos del mundo…

“Estad en vela, estad preparados, vigilad” es la recomendación de Jesús en este primer domingo de adviento. Esta actitud tiene que ver mucho con un estilo de vida que asuma como don cada instante de nuestra historia personal y comunitaria. Deberíamos discernir los signos de los tiempos, las señales de Dios en nuestra existencia, sin dejarnos engañar, embaucar o drogar preocupados por el cómo y cuándo sucederá esto esperando señales divinas y acontecimientos sorprendentes.

Reflexión: Creo que el ser humano necesita escuchar las palabras del evangelio de este domingo: “Estad en vela… estad preparados” para no caer estrepitosamente en el desencanto, en la ausencia de referencias, en la inquietud, en la incertidumbre, en la desesperanza, en el individualismo… Desde la actitud de vigilancia puede nacer un hombre nuevo y una mujer nueva que no se conforme con ser espectador pasivo de la historia. Este puede ser el reto de Adviento.

Para ello, aparta de ti la mediocridad y la cobardía y opta por vivir la esperanza y recuperar fuerzas para despertar y generar esperanza. No vivas, en este tiempo de adviento, aferrado a lo que posees, sin horizonte, sin futuro y sin objetivos. Dios se hace presente en ti y en mí para liberarnos. Dios no es un ladrón que nos despoja sino un padre que nos da vida… por ello enfréntate al “aquí y ahora” desde la esperanza que se sustenta en Jesús.

“Es la hora de despertarnos porque la salvación está cerca… revístete del Señor Jesucristo” (2ª lectura) En la medida en que nos desprendamos de falsas seguridades y falsos horizontes, sólo en la medida en que Jesús entra y orienta todas las dimensiones de nuestra vida, podemos decir que la venida del Señor es liberadora, sanadora y salvadora.

Nuestra mayor enemiga es la superficialidad. Y de ella solo podremos escapar “despertando” para poder vivir de otra manera. Este es precisamente el grito del evangelio de hoy: Vigilad, velad, despertad, estad preparados. Nunca es tarde para escuchar la llamada de Jesús, reconocer su venida en el hoy y vivir en la esperanza…. ¡Que no te pille el adviento de brazos cruzados! Abre los ojos completamente, al máximo, sin miedos y sin complejos.

lunes, 24 de noviembre de 2025

HOJAS ALEGRÍA PARA EL TIEMPO DE ADVIENTO Y NAVIDAD

HOJA ALEGRÍA Nº 7 . BAUTISMO DEL SEÑOR (CICLO A)

HOJA ALEGRÍA Nº 6. II DOMINGO DE NAVIDAD (CICLO A)

HOJA ALEGRÍA Nº 5. DOMINGO DE LA SAGRADA FAMILIA (CICLO A) 

 HOJA ALEGRÍA Nº 4. DOMINGO CUARTO ADVIENTO (CICLO A) 

HOJA ALEGRÍA Nº 3. DOMINGO TERCERO ADVIENTO (CICLO A)

HOJA ALEGRÍA Nº 2. SEGUNDO DOMINGO ADVIENTO (CICLO A)

 HOJA ALEGRÍA Nº 1. PRIMER DOMINGO ADVIENTO (CICLO A)



COMENZAMOS EL TIEMPO DE ADVIENTO.

 

Comenzamos un nuevo tiempo litúrgico en la Iglesia, el Tiempo de Adviento. Es un tiempo de preparación para el nacimiento de Jesús. Por lo tanto, tiene como finalidad preparar nuestros corazones ante el gran acontecimiento de un Dios que se acerca a nosotros para sanarnos y amarnos.

 

Este tiempo es regalo de Dios que nos ayudará a “despertarnos del sueño” (Rm 13,13) y salir de los letargos fruto de las rutinas y del cansancio.

 

En adviento estamos todos llamados a preparar el camino del Señor con nuestros talentos y capacidades. Es, por lo tanto, un tiempo que se convierte en una oportunidad para pararnos, reflexionar, orar, tomar conciencia de nuestro seguimiento de Jesús y apostar por decisiones que nos ayuden a encontrarnos con Emmanuel, Dios con nosotros.

 

El grupo de liturgia de nuestra comunidad parroquial nos quiere ayudar a vivir el tiempo de adviento y nos propone vivir cuatro actitudes que se irán desgranando domingo tras domingo. Cada domingo se encenderá una vela de la corona de adviento a la que irá unida una actitud. 1ª vela: DESPIERTATE; 2ª vela: PREPARATE; 3ª vela: ALEGRATE; 4ª vela: ACOGE.

Asi se pretende avivar en nosotros y en nuestra comunidad la esperanza, que brota de la promesa de un Dios que ha decidido acampar entre nosotros y acompañarnos en nuestro camino.

IMAGEN DE TRANSICIÓN DE ADVIENTO EN LA PANTALLA

 

Quienes acudáis a nuestra parroquia en las celebraciones de la Eucaristía, encontrareis que se os ofrece en la pantalla una imagen distinta de las anteriores. La imagen corresponde al “Azud de Pareja”, en nuestra provincia de Guadalajara y es la imagen que estará presente en el “power point” del tiempo de adviento.

 

Con ella queremos significar que: Adviento es el paso que nos regala Dios para poder encontrarle como Sol que ilumina el mundo.

El puente une dos orillas y Cristo es ese puente que acerca a Dios y a los hombres.

 

Quien en el camino de la vida cruza a la otra orilla, guiado de las actitudes de adviento que proponemos domingo tras domingo, podrá florecer y tener vida verdadera. Anímate, no tengas miedo y cruza a la otra orilla.