Con este blog se pretende tener un contacto sincero con Dios y los hermanos.Daros puntos de reflexión, oración e información.Un vehículo humilde de extensión de nuestra fe, a la vez que un modo de conocernos mejor y acercar nuestra parroquia a vuestros hogares, a vuestra vida. Este blog parroquial está abierto a todos vosotros/as, con el único fin de crecer en el seguimiento de Jesús.
domingo, 13 de abril de 2025
viernes, 11 de abril de 2025
CELEBRACION DE LA CRUZ, LUGAR DE ESPERANZA
El viernes día 11 de abril, a las 18,30 h realizaremos la celebración de la cruz, reconociendo que ella es para nosotros luz, vida y esperanza que no defrauda. Para el cristiano la cruz de Jesús no es lugar de muerte y tortura, sino lugar de salvación. Os invitamos a participar en esta celebración de la comunidad parroquial que nos prepara a vivir la Semana grande de nuestra fe.
miércoles, 9 de abril de 2025
DIVISIÓN DE OPINIONES
Domingo de Ramos
¿Cómo una misma acción puede generar división de opiniones? Es frecuente que en las corridas de toros se produzca la división de opiniones: unos llegan a sacar pañuelos blancos y otros muestran su disconformidad con el silencio o con algún silbido. Ocurre lo mismo en el deporte, donde con frecuencia la disconformidad y la división de opiniones se traduce en algo más que palabras y abucheos, en ocasiones se llega al insulto y a la agresión. Y es que, nunca mejor dicho, “de todo hay en la viña del Señor y no llueve a gusto de todos”. ¿Y si nos vamos al mundo de la política? ¡Uf, mejor no tocarlo! porque los mismos líderes políticos no son referentes de respeto, ni ayudan a tener una división de opiniones aceptable donde se sea capaz de admitir la opinión del otro, se esté o no de acuerdo con él. Igual todo tiene que ver sobre el apasionamiento exacerbado e ilógico por algo o por alguien y hasta qué punto se siente pasión por esa persona, entidad o grupo.
En este Domingo de Ramos (ciclo c) quedo sorprendido de que una acción tan sencilla como la de entrar en una ciudad montado en un asno, traiga tanta controversia y división de opiniones. Por un lado, “los discípulos entusiasmados, se pusieron a alabar a Dios a gritos, por todos los milagros que habían visto, diciendo: «¡Bendito el que viene como rey, en nombre del Señor! Paz en el cielo y gloria en lo alto» Por otro, “algunos fariseos de entre la gente le dijeron: «Maestro, reprende a tus discípulos». Como siempre, los que están seguros de sí mismos tiene la osadía de censurarlo todo, como si todo el mundo tuviera que pensar como ellos. Como si fuera la única voz que se debe escuchar y aceptar.
El evangelio (Lucas 19,28-44) nos
narra una manifestación popular en la que se mezclaban los sentimientos de fe
del pueblo en un Dios liberador y Mesías, con sentimientos nacionalistas y
políticos de los más diversos signos. Durante la fiesta de Pascua se
congregaban en Jerusalén miles de peregrinos venidos del resto del país y de la
diáspora (judíos dispersos por otros países). La Pascua era la fiesta judía por
excelencia, en la que se conmemoraba la liberación del pueblo de la esclavitud
egipcia. El ambiente de la ciudad en esos días era de efervescencia
nacionalista y de alegría. Tan era así, que el gobernador romano dejaba Cesárea
Marítima, donde vivía, y se trasladaba con sus tropas a Jerusalén haciendo
también una entrada en la ciudad, pero, en este caso, para mostrar el poder del
imperio y amansar a las fieras por si surgía un conflicto.
El relato de Lucas transmite una imagen del Mesías que rompe esquemas y desconcierta a muchos. Jesús hace la entrada en la ciudad de Jerusalén llevando la paz por bandera y desde la sencillez del Rey/Mesías que viene a servir a su pueblo sin hacer uso de la violencia o el poder. Para ello entra “montado en un asno” en vez de hacerlo en un brioso caballo, como lo hacían príncipes, generales, o como lo hizo el gobernador Poncio Pilato. Jesús se presenta como el Mesías pacifico y humilde de Zacarias 9,9-10.
Esta forma de presentarse Jesús no es una renuncia a su realeza sino un abrir los ojos a sus discípulos para que comprendan el cariz pacifico, humilde y liberador de su mesianismo. Si te das cuenta los discípulos tienen varias misiones en este texto: “ir a la aldea de enfrente”, “desatar un borrico”, “aparejarlo con sus mantos”, “ayudar a montarse a Jesus”… gestos con los que se reconoce al Maestro como Rey, que inaugura un tiempo nuevo, al que se le rinde homenaje. El Reino que trae Jesús pasa por el cambio en la escala de valores. La paz es quien construye una nueva sociedad y no el poder y la fuerza.
La entrada de Pilato en Jerusalén exhibía el poder, la gloria y la violencia del Imperio que, por aquellos días, regia el mundo. La entrada de Jesús mostraba una alternativa: el Reino de Dios. Se contraponen estos dos reinos (reino de Dios y reino del Cesar) y están en clara confrontación hasta el punto, como todos sabemos, que terminará en la ejecución de Jesús en la cruz.
Reflexión: Hay cosas en Jesús que nos desconciertan. Es más, diría que lo hace a propósito como si quisiera comunicarnos algo de suma importancia. Desconcierta la entrada en Jerusalén montado en un asno, pero a la vez es un gesto lleno de sentido y significado, ya que nos da las claves para interpretar su mesianismo y las coordenadas para saber cuál es su buena noticia. Y como todo gesto profético conlleva “división de opiniones”, crea adhesiones y recelos, rompe con la indiferencia y nos pone en la tesitura de optar.
Hoy día somos propensos a calcular, normatizar y cumplir, no queremos que nos desconcierte nadie ni nada. Y menos Jesucristo. Pero puede que sea muy necesario en nuestras comunidades gestos proféticos que hablen con claridad, interroguen, desinstalen de la comodidad, sorprendan y enganchen. Aunque haya otros que tengan opiniones distintas y prefieran no salirse de la linea marcada, pienso que necesitamos profetismo a nivel personal, comunitario y eclesial, aunque ello nos lleve a vivir con algún que otro sobresalto.
lunes, 7 de abril de 2025
PREPRADOS PARA LA SEMANA GRANDE DE LA FE

Foto: Símbolo de cuaresma (Parroquia Beata)
Tras la celebración del domingo quinto de
cuaresma, se acerca, un año más, la semana grande de nuestra fe; semana en la
que celebraremos los misterios de pasión, muerte y resurrección del Maestro y
Señor; semana en la que cimentamos la esperanza que nadie nos puede arrebatar y
es esperanza que no defrauda.
A lo largo de cuaresma, domingo tras domingo,
hemos ido viviendo diversas actitudes, extraídas de la meditación y lectura de
los evangelios que la Iglesia nos proponía en este ciclo litúrgico. Acompañados
por un particular símbolo, que fue realizado por el equipo de liturgia de la
parroquia, se nos ha ido animando a experimentar la cuaresma como un viaje en
metro hacia la Pascua que tenía como punto de partida el miércoles de ceniza.
Confianza, escucha, conversión,
misericordia y esperanza han sido las estaciones donde hacia parada el metro y en
las que se nos invitaba a montarnos. Estas estaciones tenían diversas líneas de
correspondencias que no podíamos olvidar: Espíritu Santo, Bautismo, Buen Pastor,
Padre Nuestro y Jubileo
Gracias a este tiempo de preparación y a lo
vivido en él, tenemos un gran apoyo para celebrar la Semana Santa con una
mirada esperanzadora en Pascua. Vivamos cada instante desde el amor que Dios
nos tiene y disfrutemos de lo que el Señor tiene preparado para nosotros.
Extraigamos todo el jugo espiritual que nos proporciona el tiempo nuevo y que
comienza con la entrada de Jesús en Jerusalén.
viernes, 4 de abril de 2025
LANZADORES DE PEDRUSCOS
5º Domingo del Tiempo Cuaresma
En mis años de sacerdocio, allá donde he tenido que prestar un servicio pastoral, me he encontrado con lanzadores oficiales de pedruscos. Personajes que tienen la mala costumbre de sembrar malestar a su paso, basándose en la ley del embudo. Son todo un virus contagioso que se reproduce con suma facilidad, ya que, en nombre de no sé qué ley, se permiten condenar a otros en vez de calzarse sus zapatos. Estos cristianos de preceptos y normas, pero no de evangelio, optan por apedrear al otro pasando por alto el relato evangélico de este domingo y su propia conducta, que suele dejar mucho que desear. Esta actitud tiene un componente grande de vivir instalado en lo fácil e injusto ya que apelan a la ley del “cristiano ideal” de la que ellos se han autoproclamado modelos. En fin, en cada una de las piedras que arrojan se plasma aquello de la manga ancha para mí y estrecha para el otro.
En este domingo 5º del tiempo de cuaresma (ciclo c) te invito a que descubras que, frente a los lanzadores de piedras, Jesús muestra el rostro compasivo de Dios. Se nos ofrece un contraste entre nuestros juicios severos sobre los demás y los juicios indulgentes sobre nosotros mismos. Igualmente, puedes descubrir la diferencia entre el juicio implacable de “las personas de Dios por oficio, escribas y fariseos” que están dispuestas a acusar, juzgar, condenar y apedrear y el no juicio de Dios.
Comienza el evangelio (Juan 8,1-11) presentándonos a Jesús en el templo enseñando y a los puristas de la ley (letrados y fariseos) buscando la forma de comprometer y acusar al Maestro por saltarse la ley. Para ello, presentan a una mujer que «ha sido sorprendida en flagrante adulterio. La ley de Moisés nos manda apedrear a las adúlteras; tú, ¿qué dices?» La narración tiene de trasfondo una nueva trampa tendida a Jesús por sus enemigos, ya que absolver iba contra la ley judía (Levítico 20) y condenar contra la ley romana que prohibía a los judíos matar por su cuenta.
La respuesta de Jesús, que hemos insertado en nuestro lenguaje, es conocida: «El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra» Es decir, el Señor a los acusadores les pide que se miren dentro de ellos y a la acusada le ofrece el perdón, la paz y un futuro nuevo. «Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más». Una vez más, este modo de obrar de Jesús manifiesta el rostro de Dios que, con su misericordia y perdón, elimina definitivamente el pasado y entrega a la mujer adultera un futuro nuevo. Con la no condena, Jesús rehabilita a esta persona ante Dios, ante ella misma y ante los demás. El perdón de Jesús es creativo. Acoger al señalado y acusado y obrar siempre con misericordia posibilita el cambio.
Por el contrario, los acusadores, en nombre de la ley de Dios, niegan a la mujer adultera este cambio, la condenan bajo las piedras que sostienen entre sus manos, no le ofrecen un futuro esperanzador, sólo buscan sepultar su pasado y a la persona misma. El castigo querido por los fariseos y letrados es estéril, no ofrece ningún porvenir.
Lo que esta mujer necesitaba no eran piedras, sino alguien que le ayudara y le ofreciera la posibilidad de rehabilitarse, salir de su postración y ser liberada. Menos resentimiento, ira o agresividad y más compasión, perdón y acogida. Menos dedos hipócritas y acusadores y más experiencia verdadera y sincera de perdón.
El contenido del evangelio de esta semana es claro: invita a no hacer juicios sobre los demás y menos aún a declarar culpable a nadie. Jesús vino a salvar al ser humano en su fragilidad, no a perderlo, ni condenarlo. Por ello, el Maestro, rompiendo los moldes del puritanismo de la época, deja libre a la mujer y le concede el perdón y un nuevo camino de vida.
Reflexión: No todos, pero la mayoría de los apedreamientos que se realizan en el seno
de nuestra Iglesia tienen que ver con el sexo. Parece que supervaloramos este
aspecto y, por ello, desestímanos, e incluso nos oponemos férreamente, a la
colaboración en la vida de la comunidad de aquellos que no tienen una vida
reglada o una vida matrimonial sin disolución del vínculo o una concreta
tendencia sexual. Hemos perdido muchas energías apedreándolos y poco hemos
trabajado para localizar el auténtico pecado que separa de Dios y aísla de los
hermanos.
La imagen de la mujer adultera junto a Jesús puede representar a cualquier comunidad de fe, a cualquiera de nosotros, que necesitamos acogida y compasión para rehabilitarnos. Frente a tantos enjuiciamientos y condenas fáciles, el Señor nos propone no condenar a los demás desde la fría objetividad de una ley, sino a comprenderlos desde nuestra propia conducta personal. Antes de arrojar pedruscos contra nadie, hemos de saber juzgar nuestro propio pecado, entonces quizás descubriremos que lo que muchas personas necesitan no es la condena, sino que alguien les ayude, escuche y rehabilite. ¡Menos piedras y más misericordia!
miércoles, 2 de abril de 2025
domingo, 30 de marzo de 2025
CELEBRACIÓN COMUNITARIA DE LA PENITENCIA Y CELEBRACIÓN DE LA CRUZ
Los días 10 y 11 de abril, nuestra parroquia vive dos actividades que nos
ayudarán a prepararnos para la celebración del tiempo de Semana Santa.
Por un lado, el jueves día 10 de abril, tendremos la celebración
penitencial comunitaria;
un momento propicio para acercarnos al sacramento del perdón y poner nuestro
corazón en las manos de Dios misericordia.
Por otro lado, el viernes día 11 de abril, a las 18,30 h realizaremos una
celebración de
la cruz, reconociendo que
ella es para nosotros luz, vida y esperanza que no defrauda
Os invitamos a participar en estas dos celebraciones de la comunidad
parroquial.
jueves, 27 de marzo de 2025
UNA CAJA DE SORPRESAS
4º Domingo del Tiempo Cuaresma
Cuando tenemos medido, pesado y contado el comportamiento, las acciones y reacciones de una persona y, sin embargo, nos sorprende en el momento menos esperado, le atribuimos la expresión: “eres una caja de sorpresas". Entiendo que esta expresión no sólo se utiliza para describir a personas que son versátiles, cambiantes y difíciles de comprender, sino también a aquellas que tenemos enmarcadas en una concepción y algo descubrimos que rompe nuestros esquemas.
Es importante tener en cuenta que ser una caja de sorpresas no siempre implica algo negativo. Muchas veces, la imprevisibilidad puede ser emocionante y divertida, ya que nos mantiene en vilo y nos permite experimentar cosas nuevas e inesperadas. Además, también puede significar que esa persona está llena de cualidades y talentos ocultos, que pueden ser revelados en cualquier momento, siempre y cuando estemos dispuestos a descubrirlos.
En este domingo 4º del tiempo de cuaresma (ciclo c) te invito a que descubras a un Dios que es, manifestado por Jesús, como toda una caja de sorpresas. Le tenemos amordazado y maniatado, parece que Dios tiene que ser “blanco y en botella”, “impar y menor de tres”. Pues bien, hoy se nos manifiesta como un tipo sorpresivo.
El evangelio (Lucas 15,1-3.11-32) posiblemente sea uno de los textos más conocidos por todos. Lo hemos denominado como la parábola del hijo prodigo, aunque, más bien, es la parábola del padre bueno, ya que nos muestra la bondad del padre que olvida todo lo que hizo el hijo. Una bondad incomprendida por el hijo mayor, que representa a escribas y fariseos.
El inicio del texto nos
da la clave para entender la parábola expuesta: “Solían acercarse a Jesús
los publicanos y los pecadores a escucharle. Y los fariseos y los escribas
murmuraban entre ellos: «Ése acoge a los pecadores y come con ellos» De forma habitual Jesús
andaba entre descreídos y recaudadores con fama de ladrones. Con esta parábola,
junto a la oveja perdida y moneda perdida, el evangelista quiere justificar
este extraño y escandaloso comportamiento del Señor, que se hace cercano a los
más indeseables. Así pues, se trata de una introducción muy expresiva que nos
muestra el rostro de Dios y cuál es su proceder. A la vez, nos muestra el
porqué del proceder de Jesús comiendo y acogiendo a pecadores, prostitutas,
recaudadores de impuestos, pecadores…
Me gustaría que, en esta ocasión, te fijaras más detenidamente en la descripción del padre de la parábola. Y que te dieras cuenta que, ante la vuelta del hijo menor, su reacción es una caja de sorpresas creciente. El versículo 20 enumera cinco actos que van de sorpresa en sorpresa creciente: “lo vio y se conmovió; y, echando a correr, se le echó al cuello y se puso a besarlo” Después, sin dejar de acabar la confesión de perdón del hijo, realiza otros tres gestos que suponen acogida, rehabilitación y alegría: "Sacad en seguida el mejor traje y vestidlo; ponedle un anillo en la mano y sandalias en los pies; traed el ternero cebado y matadlo; celebremos un banquete".
Vestir a una persona con el mejor traje de fiesta significa en Oriente, dignidad, aprecio e invitado de honor. En el lenguaje bíblico el vestido nuevo es símbolo de que ha llegado el tiempo de la salvación. Como bien dice la segunda lectura (2Cor 5,17-21) “El que es de Cristo es una criatura nueva. Lo antiguo ha pasado, lo nuevo ha comenzado” Vestirlo de otra forma es reconocerlo de otra forma, no como esclavo sino como hijo.
El anillo simboliza que se entrega a otro toda la confianza. El anillo-sello es la señal de la transmisión de plenos poderes. Las sandalias es símbolo de libertad porque el hijo no debe andar más tiempo descalzo como un esclavo. Por último, el banquete, en toda la tradición bíblica, es símbolo de alegría compartida y de comunión plena, de fiesta y acogida.
Dios es así, ama sin condiciones, da todo lo que tiene. Su perdón y misericordia es una rehabilitación total de la dignidad perdida. El amor de Dios no tiene límites, ni tiene pagos a contra-rembolso, ni componentes de venganza, ni es ternura a cobro revertido. Es tan caja de sorpresas que quiere que compartamos su alegría y participemos en la fiesta por la recuperación y encuentro de cualquier hermano nuestro que “estaba perdido y lo hemos encontrado”
Reflexión: Desde la justicia estricta de los hombres no podrás comprender este movimiento del padre, como no lo comprendía el hermano mayor, que representa a los cumplidores estrictos de la justicia implacable de Israel. Sólo desde un Dios que es acogida podremos entender que abrace y perdone al hijo perdido, fracasado y arruinado. A ti y a mí nos interpela esta parábola y nos pregunta sobre cuál es nuestra visión de Dios y qué relación tenemos con Él.
¿Comprendes ahora por qué te decía que Dios es una caja de sorpresas? No me digas que la Palabra de Dios no es actual y viva.
martes, 25 de marzo de 2025
MANOS UNIDAS-GUADALAJARA PRESENTE EN LA PARRQOUIA DE LA BEATA
En la tarde del lunes 24 de marzo el grupo de
voluntarios de Manos Unidas-Guadalajara celebraron, en nuestra parroquia de la
Beata María de Jesús, el encuentro de formación que realizan todos los meses.
En esta ocasión se profundizó en el mensaje de cuaresma del Papa
Francisco: “Caminamos juntos en la esperanza”, especialmente en aquellos
aspectos que se desprenden del mensaje y que son de la naturaleza de Manos Unidas.
Antes de comenzar esta formación, aprovecharon
la oportunidad para ver el audiovisual creado sobre el mensaje que quiere
expresar la obra artística y plástica denominada Jerusalén 2025, “Jerusalén:
lugar de esperanza”, que como bien sabéis, se encuentra ubicada en
nuestra comunidad parroquial y fue bendecida el pasado domingo 16 de marzo.
Agradecemos la presencia de Manos Unidas-Guadalajara en nuestra comunidad parroquial e invitamos a todos a preguntarnos, de forma individual y comunitaria: “¿Vivo concretamente la esperanza que me ayuda a leer los acontecimientos de la historia y me impulsa al compromiso por la justicia, la fraternidad y el cuidado de la casa común, actuando de manera que nadie quede atrás?”












