viernes, 11 de junio de 2021

TUS APELLIDOS

 

Creo que no descubro nada nuevo, ni es motivo para que se me conceda el premio nobel, si te digo que los apellidos que acompañan a tu nombre determinan la familia a la que perteneces. Bien es verdad, que en algunas ocasiones, los rasgos físicos, ya por sí solos indican quien es tu padre y/o tu madre, de que familia provienes o quienes son tus antepasados. Por ello, no es extraño escuchar a alguien que se acerca a un bebe y decir a la madre: “Este ha salido a los de la familia tuya...” En algunos lugares, para que no haya equívocos, incluso heredas “el mote”, que afina aún más al grupo de personas al que estás unido por el parentesco, que llamamos familia.

Jesús, en cierta ocasión, quiso definir los apellidos de aquellos que pertenecían a su familia. Y lo expresó diciendo que son “los que escuchan la Palabra y cumplen la voluntad de Dios” Mientras que los que le buscan para crecer en intereses humanos, los que no dejan sitio a la Palabra en su corazón y los que no quieren curar su ceguera… permanecen fuera de su familia.

En el capítulo 4 de Marcos, el Señor pretende ayudar, a quienes le escuchan, a sondear su propio corazón mediante las parábolas del Reino. El Maestro desea que sus oyentes piensen, reflexionen y disciernan su propia actitud, a lo que les ayudará las instrucciones que hace al grupo de sus discípulos y donde explicará y traducirá el sentido de las parábolas expresadas.

En este contexto creo que es donde debemos situarnos para conocer el sentido del evangelio (Marcos 4,26-34) que la Iglesia nos presenta en este Domingo 11 del Tiempo Ordinario (Ciclo b)

Nos encontraremos con dos parábolas: “El grano de trigo que germina por sí solo” y “el grano de mostaza” que completan la del sembrador y que tienen el mismo tema: “El Reino de Dios”. Pero, en estas parábolas de hoy, la atención se desplaza del tiempo de la siembra al periodo del crecimiento de lo sembrado y al momento final de la recogida del fruto.

Con la "parábola del grano de trigo que germina por si solo" se insiste en la fuerza vital que posee la semilla del Reino de Dios depositada ya en tierra. Entre el periodo de siembra hasta la cosecha, la semilla va creciendo y madurando calladamente sin que el hombre lo advierta o lo comprenda, ni pueda impedir o acelerar el proceso. Invita a la serenidad y confianza del creyente. Y a contemplar a Dios mismo que es quien obra, en el sosiego de la noche o en la turbulencia del día, y ningún obstáculo logrará frustrar su proyecto.

En la "parábola del grano de mostaza" el acento recae en el sorprendente y grandioso resultado final de la acción de Dios. Esto hace que se aliente, a los que pertenecen a la familia de Jesús, en la esperanza de un futuro esplendoroso pero insistiendo al mismo tiempo en el valor del momento presente. Es decir, en lo insignificante, irrelevante, simple y normal de cada día se esconde el germen del Reino de Dios y si se descuida lo cotidiano se corre el riesgo de perder la cita con lo eterno.

Reflexión: Mientras que en lo humano no tenemos la posibilidad de elegir a la familia en la que queremos nacer, en lo espiritual sí. Los apellidos en tú familia humana te vienen impuestos, pero en la familia espiritual de Jesús se adquieren con una opción de vida y un compromiso, que consiste en: escuchar la Palabra, aceptarla y dar fruto.

La indiferencia y las contracciones son el gran enemigo de aquellos que nos llamamos “Familia de Jesús”. Dios siembra la semilla de la Palabra y con ello nos invita a pasar al seguimiento. Pero no podemos pretender que todo es esfuerzo nuestro, sino que, desde las parábolas de hoy, comprendemos que Dios actúa en nosotros haciendo crecer esa semilla y madurándola. Confiar y poner nuestra esperanza en la acción de Dios son las claves de nuestro “dar fruto” y “crecimiento”.

Jesús explicaba las parábolas a sus discípulos; éstos no son tan sólo los que en aquel momento seguían a Jesús, sino todos nosotros que, en el curso de la historia, damos el paso decisivo de escuchar la Palabra a seguirle.

Una vez más, aprovecho la oportunidad que me ofrecen las lecturas de hoy, para invitarte a bucear en el mensaje de Jesús. Y así no hundirte en la ceguera, sino abrir progresivamente tus ojos, de la inteligencia y el corazón, en la comprensión de la Palabra que es lámpara para tus pasos y luz en tus senderos. Déjate instruir por el Maestro y busca los espacios que existen para recibir un conocimiento mayor del sentido y significado de cada texto de nuestra Sagrada Escritura.

domingo, 6 de junio de 2021

CELEBRACIÓN DEL CORPUS CRISTI

 

La celebración de la festividad del Cuerpo y de la Sangre del Señor (Corpus Cristi) en nuestra parroquia de la Beata María de Jesús, ha sido una celebración sencilla, emotiva y de oración. Cumpliendo todas las normas de seguridad, frente al Covid-19, que se nos pedían, desde los responsables episcopales, se ha procurado celebrar esta festividad del Corpus Cristi con una profundidad espiritual y con sentido de responsabilidad, ofreciendo a la comunidad parroquial pautas para vivir la fe e interiorizarla.

Nos hemos unido a Caritas, en el día de la Caridad, por lo que todo lo recogido en las colectas de este domingo tiene un fin caritativo y social. Nuestras peticiones fueron realizadas por Mila, voluntaria de Caritas parroquial.

Toda la liturgia ha pretendido ser solemne y cercana. El coro parroquial ha estado presente con sus voces, ayudándonos, a lo largo de la Eucaristía y de la oración posterior, a conectar con lo divino y a hacer de cada instante un motivo de meditación.

No se hizo procesión por dentro del templo con el Santísimo, sino que, al finalizar la Eucaristía, se realizó una pequeña oración comunitaria que finalizó con la bendición con Jesús Sacramentado.

Este día vivido debe ayudarnos no sólo a tener fe en la presencia real de Jesús en la Eucaristía, sino también a saber que la donación y entrega del Maestro nos invita a asumir su misión, a la comunión y a tener su mismo destino: ser para los demás.

Agradecer al grupo de caritas parroquial su labor con los más desfavorecidos durante todo el año, a Alonso por su disponibilidad para realizar la labor de acólito, a los lectores de la Palabra, al coro por su entrega semanal, al grupo de liturgia. Y a cuantos celebráis con el sentido de fe, silencio y oración. Gracias.

HOJAS PARROQUIALES ALEGRIA. TIEMPO ORDINARIO

HOJA PARROQUIAL ALEGRÍA Nº 146. JESÚS REY DEL UNIVERSO

HOJA PARROQUIAL ALEGRÍA Nº 145. DOMINGO 33 TIEMPO ORDINARIO

HOJA PARROQUIAL ALEGRÍA Nº 144. DOMINGO 32 TIEMPO ORDINARIO

HOJA PARROQUIAL ALEGRÍA Nº 143. DOMINGO 31 TIEMPO ORDINARIO


HOJA PARROQUIAL ALEGRÍA Nº 142. DOMINGO 30 TIEMPO ORDINARIO

HOJA PARROQUIAL ALEGRÍA Nº 141. DOMINGO 29 TIEMPO ORDINARIO

HOJA PARROQUIAL ALEGRÍA Nº 140. DOMINGO 28 TIEMPO ORDINARIO

HOJA PARROQUIAL ALEGRÍA Nº 139. DOMINGO 27 TIEMPO ORDINARIO


HOJA PARROQUIAL ALEGRÍA Nº 138. DOMINGO 26 TIEMPO ORDINARIO


HOJA PARROQUIAL ALEGRÍA Nº 137. DOMINGO 25 TIEMPO ORDINARIO


HOJA PARROQUIAL ALEGRÍA Nº 136. DOMINGO 24 TIEMPO ORDINARIO

HOJA PARROQUIAL ALEGRÍA Nº 135. DOMINGO 23 TIEMPO ORDINARIO


HOJA PARROQUIAL ALEGRÍA Nº 134. DOMINGO 22 TIEMPO ORDINARIO

HOJA PARROQUIAL ALEGRÍA Nº 133. DOMINGO 21 TIEMPO ORDINARIO

HOJA PARROQUIAL ALEGRÍA Nº 132. DOMINGO 20 TIEMPO ORDINARIO

HOJA PARROQUIAL ALEGRÍA Nº 131. DOMINGO 19 TIEMPO ORDINARIO

HOJA PARROQUIAL ALEGRÍA Nº 130. DOMINGO 18 TIEMPO ORDINARIO

HOJA PARROQUIAL ALEGRÍA Nº 129. DOMINGO 17 TIEMPO ORDINARIO



HOJA PARROQUIAL ALEGRÍA Nº 128. DOMINGO 16 TIEMPO ORDINARIO


 

 HOJA PARROQUIAL ALEGRÍA Nº 127. DOMINGO 15 TIEMPO ORDINARIO

HOJA PARROQUIAL ALEGRÍA Nº 126. DOMINGO 14 TIEMPO ORDINARIO

HOJA PARROQUIAL ALEGRÍA Nº 125. DOMINGO 13 TIEMPO ORDINARIO

 

HOJA PARROQUIAL ALEGRÍA Nº 124. DOMINGO 12 TIEMPO ORDINARIO

 HOJA PARROQUIAL ALEGRÍA Nº 123. DOMINGO 11 TIEMPO ORDINARIO