domingo, 13 de diciembre de 2020

ALLANAR EL CAMINO

La Palabra de Dios en el adviento nos invita a ser voz que anuncia la presencia de Jesús en el mundo y a facilitar el encuentro del hombre con Dios. Y para ello, es necesario asumir el compromiso adquirido desde el día de nuestro bautismo. Aquel día, fuimos ungidos con el Espíritu Santo y enviados. Tenemos, por lo tanto, la capacidad necesaria y somos impulsados para llevar al hombre y mujer de hoy una “buena y alegre noticia”; una noticia que allane el encuentro del Señor con los hombres y que facilite y favorezca el nacimiento de Jesús en el corazón.

Allanaremos el camino del Señor si curamos y consolamos a aquel que está afligido bajo el peso de una desgracia personal. La soledad, el miedo, la incertidumbre, la sensación de derrota, de incomprensión, de abandono… son enfermedades del corazón de las que el cristiano no puede pasar de largo, mirar a otro lado o dar la espalda. Debemos dar una respuesta desde el evangelio.

Allanaremos el camino del Señor si libreamos a aquellos herman@s nuestros que son prisioneros y esclavos del mal. Esa esclavitud les empequeñece como personas y les impide ser hombres de corazón abierto. El egoísmo, el enfado permanente con uno mismo y con los que le rodean, el pesimismo, el abuso del indefenso… son esclavitudes que conviven entre nosotros y que tienen que ser liberadas por ti y por mí.

Allanaremos el camino del Señor si anunciamos el año de gracia del Señor. Es decir, si proclamamos que la presencia de Cristo en el mundo es presencia de misericordia. Cristo viene a sanar y salvar, a devolvernos la amistad con Dios, a ser Dios con nosotros (Enmanuel)

Todo cristiano-bautizado, que se ha encontrado con Jesús y ha sentido el amor de Dios que lo salva… debe salir a anunciarlo. A proclamar la misericordia y el amor de Dios.

Esta es tu misión de Adviento. Vas de la mano del Espíritu Santo, Él camina contigo. No tengas miedo. El mismo Dios te ha ungido y enviado, siéntete seguro. Él te envuelve en su manto y todo lo que emprendas echará sus brotes y hará germinar sus semillas. Serás fecundo. No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy.

sábado, 12 de diciembre de 2020

HORARIOS DE LAS CELEBRACIONES DE LA UDAP EN NAVIDAD

Con el deseo de que todos los fieles de las parroquias que formamos UDAP (San Pascual Bailón, San Juan de Ávila y Beata María de Jesús) tengan a su disposición los horarios de las diversas celebraciones del tiempo de Navidad 2019-2020, os presentamos, en este artículo, dichos horarios para facilitar la asistencia a las diversas celebraciones.

JUEVES 24 DICIEMBRE: VÍSPERA NATIVIDAD DEL SEÑOR

Parroquia san Pascual Bailón: 12,00 h (Medio día)

Parroquia Beata María de Jesús: 19,00 h (No misa a las 11,00 h)

Parroquia San Juan de Ávila: 10,30 h y 18,00 h

VIERNES 25 DICIEMBRE: NATIVIDAD DEL SEÑOR

Parroquia san Pascual Bailón: 10,00 h y 12,30 h

Parroquia Beata María de Jesús: 12,00 h y 19,00 h

Parroquia San Juan de Ávila: 12,30 h y 18,00 h

VIERNES 1 ENERO: SANTA MARIA MADRE DE DIOS

Parroquia san Pascual Bailón: 10,00 h y 12,30 h

Parroquia Beata María de Jesús: 12,00 h y 19,00 h

Parroquia San Juan de Ávila: 12,30 h y 18,00 h

MIERCOLES 6 ENERO: EPIFANIA DEL SEÑOR

Parroquia san Pascual Bailón: 10,00 h y 12,30 h

Parroquia Beata María de Jesús: 12,00 h y 19,00 h

Parroquia San Juan de Ávila: 11,00 h, 12,30 y 18,00 h


·        Todos los sábados y vísperas de festivo los horarios son:

- Parroquia san Pascual Bailón: 19,00 h

- Parroquia Beata María de Jesús: 19,00 h

- Parroquia San Juan de Ávila: 10,30 h y 19,00 h


·        Todos los domingos los horarios son:

- Parroquia san Pascual Bailón: 10,00 h y 12,30 h

- Parroquia Beata María de Jesús: 12,00 h y 19,00 h

- Parroquia San Juan de Ávila: 11,00 h, 12,30 y 18,00 h

jueves, 10 de diciembre de 2020

LA LUZ DE BELEN EN NUESTRA PARROQUIA DE LA BEATA

 

El día 19 de diciembre a las 18,00 h en la parroquia de Santa María de Guadalajara se repartirá la Luz de Belén para toda nuestra diócesis. El grupo Scouts Alveus será quien nos acerque esta Luz hasta nuestra parroquia de la Beata María de Jesús, el día 24 de diciembre a las 19,00 h, en la celebración de la Misa de Víspera de la Natividad del Señor. (Misa del gallo)

Este año 2020 el lema escogido para esta actividad es: “Y la luz brilla en la tiniebla” (Juan 1,4-5)

¿QUÉ ES LA LUZ DE BELEN o LUZ DE LA PAZ?

El proyecto es una iniciativa de Scouts y Guías de Austria que, con la colaboración de Scouts de diferentes países de Europa y otros continentes, reparten la Luz de la Paz encendida cada año por un niño o niña austriaco en la cueva del Nacimiento de Jesús en Belén. La distribución de la Luz de la Paz a todos los países participantes se realiza desde Viena.

Allí, unas semanas antes de Navidad, se reparte la Luz a todas las delegaciones asistentes para que la hagan llegar a sus respectivos países con un mensaje de Paz, Amor y Esperanza.

Posteriormente, los Scouts y las Guías la distribuyen por parroquias, hogares particulares, hospitales, residencias de ancianos, prisiones y otras asociaciones de sus respectivos pueblos y ciudades.

Os invitamos a que el día 24 de diciembre acudáis a nuestro templo, a las 19,00 h y podáis recoger la luz de Belén, luz de paz y tenerla en vuestros hogares.

PRESENTACIÓN

 

Cuando te sientas frente al televisor para contemplar una prueba de atletismo, (también ocurre en otras disciplinas) contemplas como el realizador ha dado una orden al cámara para hacer un primer plano del atleta. Al pie de la imagen y con breves trazos puedes saber de quién se trata, su nombre, su nacionalidad y la mejor marca que tiene en su poder. Es decir, en segundos te ha sido presentado ese atleta y te haces una idea de las capacidades que posee y de las posibilidades que tiene para triunfar o no en esa prueba de atletismo en la que va a participar.

Radicalmente opuesto a este tipo presentación se encuentran aquellas que se ofrecen en algunas conferencias y que utilizan varios folios y muchos minutos para describir al orador. Se hace un recorrido por fechas, datos, lugares y titulaciones del ponente que son auténticos discursos tediosos. Este tipo de presentación, al menos a mí, no me aportan gran cosa, excepto desear que termine el presentador del conferenciante y que comience la conferencia.

En las lecturas de este domingo tercero de adviento (ciclo b) la Palabra que se proclama hace una presentación sencilla de la persona del profeta, de sus capacidades y de su misión. De forma concisa y sin “curriculum vitae” aburridos e inflados, nos informan de la persona que tenemos delante, de sus habilidades y de la labor que debe realizar.

En la primera lectura (Isaías 61,1-2.10-11) se nos presenta el profeta, de forma concreta como “ungido” y “enviado”; es decir, capacitado para una misión e impulsado para realizarla. El profeta es movido y acompañado por el Espíritu del Señor, como los jueces y los antiguos profetas (véase Números 11,25-26; 24,2) y enviado a los pobres, cautivos y afligidos con la misión de: llevar buenas noticias (evangelizar) curar, consolar, alegrar, liberar y anunciar la justicia y el perdón.

El evangelio (Juan 1,6-8.19-28) nos presenta a Juan “el bautista” y lo hace también de un modo sencillo y sin grandilocuencia. El evangelista le presenta como testigo cualificado de Jesús y su precursor; testigo de la Luz y con la función de bautizar y acercar a quienes le escuchaban hasta el Mesías. El mismo Bautista se presenta, a quienes le preguntan por su identidad, que él no es el Mesías, sino la “voz que grita en el desierto: allanad el camino del Señor” Con esta expresión Juan encuadrará su labor-misión para la que está capacitado y que ya explicaba en el artículo de la semana pasada y que puedes encontrar en este mismo blog bajo el título “Somos Teloneros”

En versículos siguientes a los que nos propone el texto de este domingo, encontraremos a Juan Bautista siendo el presentador de Jesús como Cordero e Hijo de Dios (Juan 1,29-34)

Reflexión: ¿Qué es lo que la Iglesia necesita hoy? Muchos “Juanes” y muchos “profetas Isaías”. Personas que se hayan encontrado con Jesús y sientan que Dios les llama, unge y envía a la misión de extender la alegre y buena noticia de la presencia del Mesías en medio de nosotros.

Desde el bautismo somos ungidos por el Espíritu para anunciar y evangelizar, al “Dios–con-nosotros”. Es ese mismo Espíritu el que nos envía a ser testigos de la Luz. Ahora bien, para ser testigos de algo o de alguien, antes hemos de haber presenciado ese algo o haber estado, al menos conocido, a ese alguien. Antes de dar a Dios tendremos que llenarnos de Dios.

Os invito a reflexionar este texto del Papa Francisco, de la exhortación “La alegría del Evangelio”, número 120, porque me parece muy iluminador para tu reflexión de hoy y creo que te puede ayudar a comprender la misión que tienes que realizar como cristiano bautizado..

 “En virtud del Bautismo recibido, cada miembro del Pueblo de Dios se ha convertido en discípulo misionero (cf. Mt 28,19). Cada uno de los bautizados, cualquiera que sea su función en la Iglesia y el grado de ilustración de su fe, es un agente evangelizador, y sería inadecuado pensar en un esquema de evangelización llevado adelante por actores calificados donde el resto del pueblo fiel sea sólo receptivo de sus acciones.

La nueva evangelización debe implicar un nuevo protagonismo de cada uno de los bautizados. Esta convicción se convierte en un llamado dirigido a cada cristiano, para que nadie postergue su compromiso con la evangelización, pues si uno de verdad ha hecho una experiencia del amor de Dios que lo salva, no necesita mucho tiempo de preparación para salir a anunciarlo, no puede esperar que le den muchos cursos o largas instrucciones. Todo cristiano es misionero en la medida en que se ha encontrado con el amor de Dios en Cristo Jesús; ya no decimos que somos «discípulos» y «misioneros», sino que somos siempre «discípulos misioneros».

Si no nos convencemos, miremos a los primeros discípulos, quienes inmediatamente después de conocer la mirada de Jesús, salían a proclamarlo gozosos: «¡Hemos encontrado al Mesías!» (Jn 1,41). La samaritana, apenas salió de su diálogo con Jesús, se convirtió en misionera, y muchos samaritanos creyeron en Jesús «por la palabra de la mujer» (Jn 4,39). También san Pablo, a partir de su encuentro con Jesucristo, «enseguida se puso a predicar que Jesús era el Hijo de Dios» (Hch 9,20). ¿A qué esperamos nosotros?”

CELEBRACION PENITENCIAL EN LAS PARROQUIAS DE SAN PASCUAL BAILÓN Y BEATA MARÍA DE JESÚS

El Advientoes un camino de conversión que nos prepara para recibir al Señor”. Dos son los aspectos principales de este itinerario de conversión, por un lado implica el dolor de las faltas cometidas, el deseo de liberarse de ellas, el propósito de excluirlas para siempre de la propia vida. Y por otro lado la conversión es la búsqueda de Dios y de su Reino.

Para que nuestra conversión sea integral debemos, además de excluir el pecado, rechazar todo lo que está relacionado con él: la mentalidad mundana, el apego excesivo a las comodidades, al placer, al bienestar, a las riquezas… pero con el objetivo de lograr algo grande como es la amistad y comunión con Dios

Reconozco que esto que propugna la auténtica conversión no es fácil, porque son muchas las ataduras que poseemos: inconstancia, desánimo, malicia, mal ambiente, malos ejemplos…. Pero nuestro ejemplo a seguir e imitar, en este Adviento, puede ser Juan Bautista “un hombre austero, que renuncia a lo superfluo y busca lo esencial”.

En la Biblia la palabra conversión “quiere decir, ante todo, cambiar de dirección y orientación; y, por tanto, cambiar nuestra manera de pensar. Convertirse significa pasar del mal al bien, del pecado al amor de Dios”.

Para ayudaros a esta conversión las parroquias de San Pascual Bailón y Beata María de Jesús, os ofrecen una celebración penitencial en cada parroquia.

Se celebraran en San Pascual Bailón el miércoles 16 de diciembre a las 19,00 h. y en la parroquia Beata María de Jesús el jueves 17 de diciembre a las 19,00 h. Os animamos a acudir y poder hacer realidad un cambio y transformación del corazón.

miércoles, 9 de diciembre de 2020

EL PAPA FRANCISCO CONVOCA UN AÑO DEDICADO A SAN JOSÉ PARA 2021

 

El Santo Padre ha constituido este Año de San José al cumplirse los 150 años del Decreto Quemadmodum Deus.

Con la Carta apostólica “Patris corde” (Con corazón de padre), el Pontífice recuerda el 150 aniversario de la declaración de san José como Patrono de la Iglesia Universal y, con motivo de esta ocasión, a partir de hoy y hasta el 8 de diciembre de 2021 se celebrará un año dedicado especialmente a él.

Con la convocatoria de este Año de San José, el pontífice desea que todos los fieles, teniendo como ejemplo a San José, puedan "fortalecer cotidianamente su vida de fe en cumplimiento pleno de la voluntad de Dios". En el decreto se puede leer: "Todos los fieles tendrán así la posibilidad de comprometerse, mediante la oración y las buenas obras, en obtener con ayuda de San José, cabeza de la celeste Familia de Nazaret, consuelo y alivio de las graves tribulaciones humanas y sociales que hoy afligen al mundo contemporáneo".

domingo, 6 de diciembre de 2020

EL SI DE MARIA ES ESPERANZA DE ADVIENTO


En el tiempo del Adviento, la fiesta de este 8 de diciembre, la Concepción Inmaculada de María, nos alienta en el camino de la esperanza. Somos conscientes de nuestros errores, faltas y pecados. A pesar de ellos, Dios ha querido ofrecer a la humanidad un horizonte de salvación y de misericordia, de gracia y de belleza. Esta fiesta de María nos lleva a celebrar esta nueva creación. Nuestra oración de hoy brota de una íntima alegría. La de saber que lo que perdió EVA, “la madre de todos los que viven”, ha sido felizmente recuperado gracias al SI de María en el encuentro con el que el ángel Gabriel.

Se proclama el relato evangélico de la Anunciación. En él escuchamos las palabras que dirige el ángel del Señor a María: “No tengas miedo, pues tú gozas del favor de Dios”. Ese saludo convierte a María en imagen de todo el género humano. Con él se inicia el gran Adviento de la historia humana. Con él renace la esperanza.

María refleja fielmente la misericordia de Dios y sabe traducirla en fidelidad. Fue una persona fiel, en todo, al proyecto de Dios. La salvación ofrecida por Dios a la humanidad es un don gratuito, pero encontró en Ella una respuesta libre y generosa.

La humanidad no tiene nada que temer de la divinidad. Dios no es un enemigo de la libertad humana. Dios nos ofrece su amable cercanía. Como dijo Benedicto XVI, “el hombre que se dirige hacia Dios no se hace más pequeño, sino más grande, porque gracias a Dios y junto con Él se hace grande, se hace divino, llega a ser verdaderamente Él mismo”.

ü Con María celebramos y contemplamos la decisión de Dios de ofrecer a la humanidad un rayo de esperanza. Demos gracias por el don de la salvación. No te dejes vencer por el pesimismo.

ü Tratemos de descubrir los signos de esperanza que se encuentran en nosotros mismos, en los “otros” y en toda la sociedad.

ü Fortalezcamos nuestra fe para que supere todas las barreras de temor que nos impiden aceptar el don de la gracia que Dios nos ofrece cada día. 

ü Hagamos de nuestro interior una digna morada para el hijo de Dios a imitación del corazón de María 

viernes, 4 de diciembre de 2020

VIGILIA DE LA INMACULADA EN GUADALAJARA

 

El próximo lunes día 7 de diciembre a las 22,00 h, en el santuario de Nuestra Señora de la Antigua, y presidida por nuestro obispo diocesano Dº Atilano, se celebrará la Vigilia de la Inmaculada en nuestra capital de Guadalajara.

Como el aforo es limitado, representarán a cada una de las parroquias de nuestra ciudad un matrimonio, ya que el tema elegido en esta ocasión es  “Acompañando a Matrimonios”, así nos hacemos presentes todos los fieles de nuestra comunidad en el matrimonio de Javi y Verónica que acude en nombre de nuestra parroquia.

DOMINGO 6 DICIEMBRE: IV JORNADA DIOCESANA DE LA DISCAPACIDAD

Con ocasión del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, tres asociaciones diocesanas, Fe y Luz SIN BARRERAS”, CECO y Juan XXIII, proponen la IV Jornada Diocesana de la Discapacidad. Será el domingo 6 de diciembre y queda reducida a la eucaristía que se celebrará a las 12:00 del mediodía en el templo de San Antonio de Padua. Por las circunstancias de pandemia se han anulado este año los actos de encuentro y convivencia de ediciones anteriores.

El Día Internacional de las Personas con Discapacidad 2020 se celebra el 3 de diciembre con el lema "Un día para todos", tema de campaña para considerar que la discapacidad forma parte de la condición humana y cae dentro del campo de experiencia de todas las personas.

jueves, 3 de diciembre de 2020

SOMOS LOS TELONEROS

 

Cuando acudes a un espectáculo musical, por ejemplo a un concierto, en algunas ocasiones, actúa antes del grupo principal o del cantante que hayas ido a disfrutar, un grupo o cantante al que se le conoce como “telonero”. La actuación del artista telonero tiene como propósito preparar a la audiencia que se está congregando para que sea más receptiva al artista principal. Por lo general la actuación del telonero no supera los 50 minutos, ya que su misión es calentar y animar el ambiente, no suplantar a los artistas principales.

Ser teloneros es la propuesta de la reflexión de las lecturas de este domingo 2º de Adviento (ciclo b)… Debemos destacar en la misión de ser teloneros de Jesús. Invitar y animar, a quienes están en tu entorno, al seguimiento de la persona del Maestro y realizarlo con tu estilo de vivir y actuar en el mundo. Sin suplantar nunca al artista principal (Cristo). Si quieres te lo expreso con palabras más “en modo cristiano”: estás invitado a ser “profeta” desde el día de tu bautismo en el que entraste a formar parte del pueblo de Dios y fuiste crismado para siempre como miembro de Cristo, sacerdote, profeta y rey.

La primera lectura de Isaías (40,1-5.9-11) nos presenta al pueblo en una situación de angustia y culpa, de pobreza extrema y en el exilio. Frente a esta situación aparece la figura del profeta que lanza un mensaje de consolación. La misión del profeta no es consolar, porque ésta es la misión de Dios, sino que su misión es comunicar al pueblo que la consolación del Señor está próxima y que por ello hay que preparar el camino para su llegada. Es decir el profeta invita a que el pueblo se comporte de tal manera que permita al Señor acercarse nuevamente a él. Con otras palabras, preparar el espíritu para recibir al Señor.

Este mensaje no es solamente para los habitantes de Jerusalén sino para todas las ciudades de Judá que han participado del mismo sufrimiento. Hoy también es mensaje para ti y para mí: preparemos nuestro interior para recibir al Señor que llega a consolarnos.

En el evangelio (Marcos 1,1-8) nos encontramos con Juan Bautista, último profeta, que tiene la misión de la preparación de una nueva era, la MESIANICA. Y, como buen telonero y precursor del Mesías, aparece para desaparecer de inmediato, actúa en referencia a otro y en función de otro: JESÚS.

Juan predica una llamada a la conversión en el desierto, lugar donde el pueblo se había puesto a prueba. Su estilo de vida y su modo de vestir, además de reflejar austeridad y renuncia, recuerda al profeta Elías (ver 2Reyes 1,8) que es tenido como el mayor profeta de Israel, aquel que debía volver en los albores de la era mesiánica.

Juan es “Elías de los últimos tiempos” que anuncia la llegada del Señor Jesús como Mesías esperado, que viene con fuerza y bautiza con el don del Espíritu.

Reflexión: La gran y alegre noticia a la que estás llamado es: comunicar, ser la voz, de la llegada-presencia de Jesús en el mundo como Mesías e Hijo de Dios, que trae la sanación y salvación del ser humano. No eres el Mesías sino la voz que anuncia al Mesías. Tu misión, mi misión y la misión de todo creyente es semejante a la de Isaías y la del Bautista: “preparad el camino al Señor, allanad sus senderos”

No preparamos un camino físico sino interior y espiritual. Invitamos a la preparación del corazón para recibir al Señor; para ello es necesaria la actitud de escucha, de búsqueda y de no instalarnos en la comodidad. Es necesario un cambio, una conversión que sea capaz de  transformarnos.

Seamos “teloneros” como lo fue Juan Bautista. No seamos ingenuos el cambio de la mentalidad vieja por la nueva, de quien espera al Señor que viene, no es tan fácil. Seamos conscientes que anunciamos algo grande, porque no nos anunciamos a nosotros mismos sino al Señor, que será capaz de transformarnos.

Seamos también sinceros. No somos los dueños del mensaje, no somos el Mesías, incluso ni somos quien para desatarle las sandalias (ver nota) Somos responsables de preparar el camino, pero no somos el camino.