lunes, 15 de julio de 2019

SECCIÓN ARAÑAS Y VISIGODOS.


Delegación Diocesana de Migraciones
Sigüenza-Guadalajara
Arañas y Visigodos
Pepe Magaña 15 de julio de 2019

Los pioneros de la Pastoral de Migraciones
Las migraciones han existido siempre y han sido un motor para diferentes sociedades a lo largo de la historia. En la época moderna, con la sociedad industrial, adquirieron características especiales. La necesidad de tener que ir a buscar trabajo donde lo demanda el capital genera una situación que afecta negativamente a muchas personas por lo que supone de desarraigo y explotación.
Los pioneros de la «pastoral de migraciones» son cristianos comprometidos en dar una respuesta evangélica a esa situación. Unos son más conocidos, como Juan Bosco (1815-1888): todo el mundo conoce su obra en la educación de los jóvenes, también se implicó en el acompañamiento a los migrantes; o el obispo Scalabrini, fundador de los Misioneros de San Carlos Borromeo. Otros son casi anónimos, como, por ejemplo, Gabriel Palmer, inspirador de la Misión Católica Española de la Rue de la Pompe en París.
Enfocamos a estos dos últimos. Scalabrini es conocido, sobre todo, por la fundación de una congregación cuyo carisma es el trabajo con los migrantes. De Gabriel Palmer, capellán de la casa real española, se sabe poco. Ambos tienen en común haber sido tocados por la situación de los migrantes: Scalabrini, por la situación de su diócesis de Piacenza en Italia, que obliga a muchos a emigrar, sobre todo a América; de ahí pasará a preocuparse por toda la emigración italiana y los emigrantes en general. A Palmer le golpeó la situación de los españoles que encuentra en una visita a París.

Juan Bautista Scalabrini (1839-1905) es un obispo de su época. Dos de sus hermanos habían emigrado a América con diferente suerte.
La problemática de los emigrados es una de las experiencias fuertes de su vida. Su obra se centra en la fundación de una congregación religiosa masculina de la que nace después otra femenina, para acompañar a los italianos migrantes. Acción que incide y provoca en la Santa Sede una reflexión para articular una respuesta eclesial. Su intuición, su reflexión y su acción fueron decisivas para poner en marcha la pastoral de migraciones de forma oficial.

Gabriel Palmer Verdaguer es capellán de la Real Capilla en tiempos de Alfonso XIII. La exposición internacional de 1898 atrajo a París a muchos trabajadores, entre ellos muchos españoles. Esa población obrera se repartió en diversos núcleos de la banlieue parisina. La dureza de la vida de estos emigrantes es la de la clase obrera de finales del siglo XIX, añadiendo el desarraigo, la soledad, la indefensión y todo lo que supone la migración. D. Gabriel, impactado en un viaje a París por la situación de los obreros españoles, hace llegar su inquietud al rey. Para hacer posible la atención espiritual y material prevé la dotación de recursos y se fija en la iglesia y convento de los carmelitas, entonces desafectado. Convence al rey para que la compre y la dedique a esta misión. La atención se encargó a los misioneros claretianos.

Estos dos pioneros sirven de ejemplo. En ambos se ve cómo una inquietud, personal en un primer momento, provoca una respuesta que pone en marcha, después, una serie de dispositivos estructurales. La obra de Scalabrini y la de Rue de la Pompe son, sin duda, dos laboratorios, entre otros, de la acción y de la teología pastoral de migraciones.

Os recuerdo que en esta sección de "Arañas y visigodos" como en todos los artículos que se publican, podéis hacer comentarios. Siempre rogamos respeto.

sábado, 13 de julio de 2019

TIEMPO DE VACACIONES


Inmersos en el tiempo de vacaciones, que tradicionalmente se realizan en los meses de julio, agosto y septiembre, os invito a aprovechar este tiempo vacacional para que sean momentos de meditación, oración y reposo, a la vez que de enriquecimiento de los lazos familiares y de amistad.
Desde este blog, la parroquia de la Beata María de Jesús, desea que las vacaciones de todos sean un tiempo de descanso que sirva para reposar la mente y el cuerpo, que, por otro lado, están sometidos diariamente a un continuo cansancio, dado el ritmo frenético de la existencia moderna.

Las vacaciones constituyen una preciosa oportunidad para estar un tiempo más largo disfrutando, de las opciones de la vida, con los familiares, para encontrar a los parientes y amigos, en una palabra, para dar más espacio a aquellos contactos humanos que el ritmo de los compromisos de cada día impide cultivar como se desearía.

Tengamos un especial recuerdo para aquellas personas que, por varios motivos, no pueden realizar un tiempo de vacaciones, concretamente los enfermos que sufren la dureza del dolor, los que se encuentran en paro laboral o no tienen recursos económicos, los “descartados” de nuestra sociedad, para los “últimos y olvidados”…
A estos, nuestros hermanos y hermanas, manifestémosles nuestra cercanía espiritual, realicemos obras que les ayuden a vivir con dignidad y deseémosles de corazón que a ninguno de ellos les falte el sostén y el consuelo de personas amigas y cercanas.

El tiempo de las vacaciones es, para muchos, una ocasión para encuentros culturales, para momentos largos con la naturaleza, la contemplación, la música, el deportes….  Así como, para los cristianos, es tiempo favorable para momentos prolongados de oración y de contemplación.
Disponiendo de más tiempo libre se puede dedicar con mayor sosiego y calma a la conversación con Dios, a la meditación de la Sagrada Escritura y a la lectura de libros formativos.
No olvidemos la participación en la celebración Eucarística Dominical, nos ayudará a sentirnos parte viva de la comunidad eclesial también cuando se está fuera de la propia parroquia. Donde sea que nos encontremos tenemos siempre la necesidad de nutrirnos del Señor

jueves, 11 de julio de 2019

SEIS AÑOS DESPUÉS DE LAMPEDUSA, EL PAPA CELEBRA UNA MISA POR LOS MIGRANTES Y DENUNCIA SU ABANDONO


En el sexto aniversario de su visita a Lampedusa, el Papa Francisco celebró una Misa “privada” en la Basílica de San Pedro del Vaticano a la que pudieron asistir solamente 250 invitados, entre ellos, Obispos que concelebraron con el Santo Padre y numerosos asistentes sociales y voluntarios que trabajan en la Iglesia a favor de los migrantes y refugiados.

En este sexto aniversario de mi visita a Lampedusa, pienso en los “últimos” que todos los días claman al Señor, pidiendo ser liberados de los males que los afligen. 

Son los últimos engañados y abandonados para morir en el desierto; son los últimos torturados, maltratados y violados en los campos de detención; son los últimos que desafían las olas de un mar despiadado; son los últimos dejados en campos de una acogida que es demasiado larga para ser llamada temporal. Son sólo algunos de los últimos que Jesús nos pide que amemos y ayudemos a levantarse”, exclamó el Pontífice durante su homilía.

Sin embargo, el Papa Francisco añadió que “desafortunadamente, las periferias existenciales de nuestras ciudades están densamente pobladas por personas descartadas, marginadas, oprimidas, discriminadas, abusadas, explotadas, abandonadas, pobres y sufrientes”.

Por ello, el Santo Padre lanzó un llamado a todos los fieles católicos “en el espíritu de las Bienaventuranzas, estamos llamados a consolarlas en sus aflicciones y a ofrecerles misericordia; a saciar su hambre y sed de justicia; a que sientan la paternidad premurosa de Dios; a mostrarles el camino al Reino de los Cielos”.

¡Son personas, no se trata solo de cuestiones sociales o migratorias! “No se trata solo de migrantes”, en el doble sentido de que los migrantes son antes que nada seres humanos, y que hoy son el símbolo de todos los descartados de la sociedad globalizada”, destacó el Papa.

En este enlace puedes leer el texto completo de la homilía. Es una delicia de lectura, “un lujo” para nuestra vida de Iglesia.

jueves, 4 de julio de 2019

EQUILIBRIO Y MADUREZ DEL CRISTIANO


La eutrapelia es la virtud que nos ubica en el justo medio entre el espíritu de relajación lúdica y el exceso en la seriedad. 
La eutrapelia es una nota típica del equilibro y madurez del cristianismo
DECÁLOGO DE LA SERENIDAD (Juan XXIII)
1. “Sólo por hoy trataré de vivir exclusivamente el día, sin querer resolver el problema de mi vida todo de una vez”.
¿Por qué me preocupo de tantas cosas? ¿Por qué me llevo el peso de un ayer que lamento, si ya no está mi mano? ¿Por qué me angustia el temor de un mañana que quizá no vaya a ver?
Bástele a cada día su afán… el ayer pasó y el mañana no ha llegado.
Está bien hacer planes y pensar en qué puedo emplear mi tiempo para tener una vida más feliz… pero no puedo vivir constantemente pensando en qué haré o en qué hice sin detenerme, disfrutar y aprovechar lo que estoy haciendo AHORA.

2. “Sólo por hoy tendré el máximo cuidado de mi aspecto, cortés en mis maneras, no criticaré a nadie y no pretenderé mejorar o disciplinar a nadie sino a mí mismo”
Si me planteo propósitos con una meta muy larga está casi asegurado el fracaso… si por el contrario, pongo todo mi esfuerzo en hacer las cosas bien sólo hoy, puedo lograrlo.
Me resulta curioso lo de cuidar mi aspecto; siempre me ha llamado la atención, no lo negaré, pero creo haberlo entendido: me parece que lo que quiere decir es que me preocupe, ya no tanto de mi ropa o complementos, sino más bien, de mi cara (espejo del alma), de mi imagen, de mi sonrisa;

3. “Sólo por hoy seré feliz en la certeza de que he sido creado para la felicidad, no sólo en el otro mundo, sino también en este”
He de estar seguro de que hoy es mi día, hoy es mi vida… y es hoy el día que me regala Dios para que me acerque a Él… Mañana sólo Él sabe qué será de mí.

4. Sólo por hoy me adaptaré a las circunstancias, sin pretender que todas las circunstancias se adapten a mis deseos
Este es un gran reto, de los más grandes de todo el decálogo. Implica humildad y mucha generosidad. No me ayuda en nada el quejarme de que las cosas no salen como yo tenía pensado o que aquella persona no ha hecho lo que yo le había pedido.
En cada ocasión tengo una oportunidad magnífica para adaptarme y crecer.

5. “Sólo por hoy dedicaré diez minutos de mi tiempo a una buena lectura, recordando que, como el alimento es necesario para la vida del cuerpo, así la buena lectura es necesaria para la vida del alma”
¿Qué son 10 minutos de todo mi día? Diez minutos que puedo ocupar en llenar mi cabeza con algo que se salga de lo cotidiano, del barullo del día a día.
Una ocasión perfecta para romper el ritmo, pararse y volver a retomar mi día con otra actitud.

6. “Sólo por hoy haré una buena acción y no lo diré a nadie”
Sin comentarios…. Está claro.

7. “Sólo por hoy haré por lo menos una sola cosa que no deseo hacer, y si me sintiera ofendido en mis sentimientos, procuraré que nadie se entere”
Es increíble lo mucho que ayuda a crecer y madurar el superar nuestras pequeñas (o grandes) limitaciones… Y qué bien sienta cuando se superan con éxito. El sacrificio, por mucho que a algunos les cueste entenderlo así, es una herramienta de crecimiento que tiene un valor incalculable.
Lo que al principio cuesta muchísimo, a base de intentarlo y esforzarse una y otra vez, acaba resultando sencillo e incluso agradable.

8. Sólo por hoy me haré un programa detallado. Quizá no lo cumpliré cabalmente, pero lo redactaré y me guardaré de dos calamidades: La prisa y la indecisión.
No sé el resto de la gente si tendrá éxito o no cuando se hace un planning… mi experiencia es que la mayoría de las veces no se cumple por falta de rigor al planificarlo o por falta de constancia… Pero lo cierto es que el pararse al comenzar el día o antes de acabarlo (de cara al siguiente) a preparar las cosas que tengo que hacer ayuda a no dispersarse, a centrarse en lo importante y sobre todo a no perder el sentido de por qué hago lo que hago en mi vida.

9. Sólo por hoy creeré aunque las circunstancias demuestren lo contrario, que la buena providencia de Dios se ocupa de mí como si nadie más existiera en el mundo.
Aquí sólo diré: “a los que aman a Dios, todo les sirve para bien”

10. “Sólo por hoy no tendré temores. De manera particular no tendré miedo de gozar de lo que es bello y creer en la bondad”
Cada día se plantea ante mí la aventura de vivir un día con intensidad, con alegría, con confianza… Dios nos ha creado a cada uno de nosotros para algo, tal y como somos y… NO SE ARREPIENTE DE ELLO. ¿Necesito más motivos para vivir con alegría?

“Señor, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, fuerza para cambiar las cosas que puedo y sabiduría para conocer la diferencia“…