sábado, 28 de marzo de 2020

RESUMEN DE LA HOMILÍA DE PAPA EN LA BENDICIÓN EXTRAORDINARIA "URBI ET ORBI" POR LA PANDEMIA

Bendición Urbi et Orbi. Papa:
“La oración es nuestra arma vencedora”

El Papa Francisco eleva su suplica al Señor y nos pide que confiemos en Él y respondamos a su llamada a “convertirnos”. También nos pide que sigamos el ejemplo de las personas corrientemente olvidadas que están en el timón de la barca en estos momentos de crisis sanitaria por la pandemia.

Mireia Bonilla – Ciudad del Vaticano

“Al igual que a los discípulos del Evangelio, nos sorprendió una tormenta inesperada y furiosa. Nos dimos cuenta de que estábamos en la misma barca, todos frágiles y desorientados; pero, al mismo tiempo, importantes y necesarios, todos llamados a remar juntos”.

Con estas palabras, el Papa Francisco ha iniciado su reflexión centrándose en el Evangelio según San Marcos 4, 35.
El Papa además ha expresado que “nos encontramos asustados y perdidos” pero en esta barca – recuerda – “estamos todos”, de hecho, continúa, “al igual que esos discípulos, que hablan con una única voz y con angustia dicen: “perecemos”, también nosotros descubrimos que no podemos seguir cada uno por nuestra cuenta, sino sólo juntos”.

Jesús calma la tempestad
Reflexionando sobre el Evangelio de San Marcos, el Papa habla de la “tempestad”: “La tempestad desenmascara nuestra vulnerabilidad y deja al descubierto esas falsas y superfluas seguridades con las que habíamos construido nuestras agendas, proyectos, rutinas y prioridades”.
Para Francisco, la tempestad también nos muestra “cómo habíamos dejado dormido y abandonado lo que alimenta, sostiene y da fuerza a nuestra vida y a nuestra comunidad” y pone al descubierto “todas esas tentativas de anestesiar con aparentes rutinas “salvadoras”, incapaces de apelar a nuestras raíces y evocar la memoria de nuestros ancianos, privándonos así de la inmunidad necesaria para hacerle frente a la adversidad”.
Pero esta tempestad también nos quita el “maquillaje” de los estereotipos con los que disfrazábamos nuestros egos siempre pretenciosos de querer aparentar y deja al descubierto “esa (bendita) pertenencia común de la que no podemos ni queremos evadirnos; esa pertenencia de hermanos”.

No hemos escuchado el grito de nuestro planeta enfermo

El Pontífice también ha elevado una súplica en estos momentos de prueba: “mientras estamos en mares agitados, te suplicamos: “Despierta, Señor”.
El Papa asegura que hemos avanzado rápidamente, sintiéndonos fuertes y capaces de todo y codiciosos de ganancias – dice – “nos hemos dejado absorber por lo material y trastornar por la prisa”. Es en este momento en el que el Papa, dirigiéndose al Señor, asegura que “no nos hemos detenido ante sus llamadas”, tampoco “nos hemos despertado ante guerras e injusticias del mundo” ni “hemos escuchado el grito de los pobres y de nuestro planeta gravemente enfermo”. De hecho, dice, “hemos continuado imperturbables, pensando en mantenernos siempre sanos en un mundo enfermo”.

En esta Cuaresma resuena la llamada urgente: “Convertíos”
 “Señor, nos diriges una llamada, una llamada a la fe. Que no es tanto creer que Tú existes, sino ir hacia ti y confiar en ti” dice Francisco. En esta Cuaresma resuena la llamada urgente: “Convertíos” en la que se nos llama a tomar este tiempo de prueba como un momento de elección. “No es el momento de tu juicio, sino de nuestro juicio – asegura el Papa – el tiempo para elegir entre lo que cuenta verdaderamente y lo que pasa, para separar lo que es necesario de lo que no lo es”. También es el tiempo “de restablecer el rumbo de la vida hacia ti, Señor, y hacia los demás”, puntualiza.

Sigamos el ejemplo de personas ejemplares, corrientemente olvidadas.
El Papa también nos pide que dirijamos nuestra mirada a tantos compañeros de viaje que son ejemplares, pues, “ante el miedo – dice – han reaccionado dando la propia vida”. El Papa se refiere a la generosa entrega de personas comunes “corrientemente olvidadas” que no aparecen “en portadas de diarios y de revistas, ni en las grandes pasarelas del último show” pero, sin lugar a dudas, “están escribiendo hoy los acontecimientos decisivos de nuestra historia: médicos, enfermeros y enfermeras, encargados de reponer los productos en los supermercados, limpiadoras, cuidadoras, transportistas, fuerzas de seguridad, voluntarios, sacerdotes, religiosas y tantos pero tantos otros que comprendieron que nadie se salva solo”.

La oración y el servicio silencioso son nuestras armas vencedoras
El comienzo de la fe es saber que necesitamos la salvación. “Invitemos a Jesús a la barca de nuestra vida” nos pide el Papa y “entreguémosle nuestros temores, para que los venza”.
Francisco asegura que si hacemos esto, experimentaremos, al igual que los discípulos, que con Él a bordo, no se naufraga”. En este sentido, el Papa nos hace un ejemplo gráfico: “Tenemos un ancla: en su Cruz hemos sido salvados. Tenemos un timón: en su Cruz hemos sido rescatados. Tenemos una esperanza: en su Cruz hemos sido sanados y abrazados para que nadie ni nada nos separe de su amor redentor”.
Al final de su reflexión, el Papa ha pedido al Señor que bendiga “al mundo”, de salud “a los cuerpos” y consuele “los corazones”. “Nos pides que no sintamos temor, pero nuestra fe es débil y tenemos miedo” ha concluido.

UN MAÑANA MEJOR


Las lecturas de este domingo 5º del tiempo de cuaresma (ciclo a) nos sitúan a las puertas de la Semana Santa.
Una vez más, la Palabra de Dios viene a acompañar nuestra vida, no es ajena a los acontecimientos de nuestra historia, sino que se encarna en ellos, como bálsamo en la herida, para mostrarnos un camino de vida y no de muerte, de esperanza y no de frustración.
La Palabra de Dios se presenta como agua para el sediento, como luz para el ciego y, en este domingo, como vida para el muerto.

La 1ª lectura del profeta Ezequiel 37,12-14  (os aconsejo la leáis el capítulo 37 desde el inicio) nos muestra al pueblo abatido, desesperanzado, incapacitado… Puede que nosotros, al igual que el pueblo de Israel en el exilio de Babilonia, nos encontremos sin esperanza y con la ilusión maltrecha ante los diversos acontecimientos que se suceden  en nuestra vida.
También nos sentimos “muertos”, sin futuro aparente y no nos encontramos en situación de escuchar las promesas de liberación.

Sin embargo Dios anuncia al pueblo, por medio del profeta Ezequiel, un mañana mejor, Dios quiere devolver la vida a esos “huesos secos” de los que nos habla el capítulo 37 de Ezequiel, que son imagen de la situación en la que se encuentra el pueblo de Israel.

El profeta proclama, en un contexto de desesperación y desaliento del pueblo, el anuncio vibrante de que Israel volverá pronto a la existencia, al movimiento, a la vida, a la tierra que le fue arrebatada.
Dios es el autor de esta resurrección del pueblo. Él infundirá su espíritu para que el pueblo se sienta “vivo. Él soplará su aliento (Ruah) que animará al cuerpo material y transformará su cuerpo y su espíritu hasta hacerlos nuevos.

Es un canto a la esperanza: Dios libera a su pueblo. Y también una invitación a la fe. Ezequiel nos recuerda la novedad que significa vivir desde la gracia de Dios, la cual implica romper las ataduras que están impidiendo vivir la novedad del evangelio.

En el evangelio (Juan 11,1-45) Jesús resucita a su amigo Lázaro. Obra este milagro para manifestar la gloria de Dios.
El mismo Jesús se presenta como Resurrección y Vida, estas palabras expresan el sentido de la misión de Cristo; Él ha venido a comunicarnos a los hombres la vida verdadera que posee. Por ello, quien le acepte, quien acoge su palabra, quien cree en Jesucristo y en quien lo envió pasa de la muerte a la vida. La unión con Jesús garantiza la vida, Él viene a comunicar Vida y no muerte.
Cuando Jesús proclama que Él es Resurrección y vida no sólo está afirmando que es vida después de la muerte, sino Vida en abundancia para ésta y para todo ser humano.
Jesús compromete a sus seguidores a realizar signos liberadores con aquellos que están sometidos a las ataduras de la muerte. Creer que Jesús es Resurrección y vida no es sólo una cuestión doctrinal, sino que es una exigencia de nuestro seguimiento en el que se nos pide emprender acciones que liberen a aquellos hermanos nuestros que se encuentran invadidos en las sombras de la muerte. Al actuar así hacemos presente hoy lo que Jesús hizo para que los hombres y mujeres de nuestro tiempo tengan vida abundante.

El Salmo 129 nos va a recordar cómo cuando aparentemente no hay esperanza, cuando parece que todo se derrumba, es la confianza en el Señor la que nos hace descubrir su misericordia.

- Amigos un “mañana mejor es posible”. Cuando te veas deprimido, incapacitado, triste, desencantado, vacío interiormente, con dudas de fe, amargado, en crisis, desalentado, desterrado… que resuene, en vuestros corazones, la promesa del Señor: “Os infundiré mi Espíritu y viviréis”. Él es el Dios de la vida, que nos libera de todas nuestras “muertes”

- Amigos un “mañana mejor es posible”. Al igual que Marta reconozcamos a Jesús como “el Cristo, el Hijo de Dios” Aquel que es capaz de vencer a la muerte y comunicarnos la vida que Él posee. 
El creyente participa de la misma vida del Resucitado y esta vida es tan fuerte, tan poderosa, que traspasa los límites de la muerte biológica y será vida para siempre, pertenencia al Reino.

- Amigos un “mañana mejor es posible” porque confiamos y aseguramos que nuestro Dios es rico en perdón, grande en misericordia. Es una madre que nos sienta en sus rodillas, nos consuela y sana nuestros corazones destrozados

viernes, 27 de marzo de 2020

CUENTO. EL MAESTRO Y LOS GLOBOS


Erase una vez...
Un día del mes de marzo, hace ya mucho tiempo, un viejo maestro de escuela llevó globos a su aula y regaló uno a cada alumno.
A cada niño le pidió que pusiera su nombre en el globo que les había regalado, los dejaran en el suelo y salieran de la clase.

Una vez afuera, les dijo: "Tenéis cinco minutos para que cada uno encuentre el globo que lleva su nombre" Los alumnos entraron corriendo a buscar cada uno el globo con su nombre escrito. Se atropellaban unos a otros. Los globos revoloteaban con tanto movimiento de los niños. Se terminaron los 5 minutos y ninguno había podido encontrar el globo que llevaba su nombre.

El maestro les dijo ahora: "Coged cualquier globo y entregárselo al dueño del nombre que lleva anotado".
En apenas un par de minutos todos los alumnos ya tenían el suyo en la mano.
Finalmente, dijo el maestro: "Chicos, los globos son como la felicidad. Nadie la va a encontrar buscando la suya solamente. En cambio, si cada uno se preocupa por la del otro, encuentra rápido la que le pertenece"

Moraleja. Nosotros también tenemos un globo con nuestro nombre escrito y ahora más que nunca, nos necesitamos unos a los otros. No es por ti, ni por mí. No es por los tuyos, ni es por los míos. Es porque ahora la felicidad, la serenidad, la esperanza, la salud... de todos, está en nuestras manos.

Cuida y cuídate.

martes, 24 de marzo de 2020

EL TONTO DEL PUEBLO


Se cuenta que en un pueblo del interior, un grupo de personas se divertían con el tonto del pueblo. Un pobre infeliz, de poca inteligencia, que vivía de pequeñas dádivas y limosnas.
Diariamente ellos llamaban al tonto al bar donde se reunían y le ofrecían escoger entre dos monedas: una grande de 400 reales y otra menor, de 2000 reales.
Él siempre cogía la más grande y menos valiosa, lo que era motivo de risas para todos.

Cierto día, alguien que observaba al grupo le llamó aparte y le preguntó si todavía no había percibido que la moneda mayor valía menos.
– “Lo sé”, respondió, “no soy tan tonto”. Ya sé que la que cojo vale cinco veces menos, pero el día que escoja la otra, el jueguecito acaba y no voy a ganar más mi moneda”.

Moraleja: Esta historia podría concluir aquí, como un simple chiste, pero se pueden sacar varias conclusiones:
La primera: Quien parece tonto, no siempre lo es.
La segunda: ¿Cuáles eran los verdaderos tontos de la historia?
La tercera: Una ambición desmedida puede acabar cortando tu fuente de ingresos.
Pero la conclusión más interesante es: Podemos estar bien, aun cuando los otros no tengan una buena opinión sobre nosotros mismos.
Por lo tanto, lo que importa no es lo que piensan de nosotros, sino lo que uno piensa de sí mismo.
“El verdadero hombre inteligente es el que aparenta ser tonto delante de un tonto que aparenta ser inteligente”

domingo, 22 de marzo de 2020

PARA LA REFLEXIÓN: "LOS CREYENTES SON PERSONAS ADULTAS"


La inusitada efervescencia
Del Obispo de Teruel, don Antonio Gómez

Es de noche, domingo. Mientras escribo, llueve como si se regenerase la ciudad vaciada a causa de la pandemia. Hoy ha sido el primer día donde todas las iglesias de nuestra diócesis (como de tantas otras) no se han abierto, a pesar de ser domingo. Me atrevería a decir que la unanimidad de las personas creyentes lo han entendido responsablemente. Quizás, alguna, que han hecho de su fe una costumbre atávica, no tanto.

Algunos sacerdotes se han puesto muy nerviosos y nos han llenado los medios habituales, con los que nos solemos comunicar, de oraciones, llamadas a rezar, la posibilidad de seguir la Misa por streaming, es decir en directo vía web, nos han enviado link, o sea un enlace o conexión, para poder ver el Santísimo expuesto … y algún otro ha salido a dar un paseo por las calles con la custodia como si se tratara del Corpus Christi (y me pregunto con qué permiso, porque para muchas cosas somos muy estrictos y para otras no tanto.)

Todo este bombardeo me suscita muchas preguntas, ¿No parece que tratamos a las personas creyentes como que no supieran rezar y deben de depender del clero para hacerlo? ¿Qué hemos hecho hasta ahora, tenerlos de espectadores? ¿Nos os parece que tanta Misa por las pantallas mantiene a las personas en la pasividad de mirar? ¿O es que queremos justificar nuestro sacerdocio? ¿Es que los servicios religiosos de las televisiones y las radios no son suficientes? Hasta ahora sí lo han sido. ¿Qué es más importante, un rato de oración o de lectio divina con la Palabra, o mirar una misa por una pantalla?

Me han llegado ejemplos de jóvenes que en el piso de estudiantes se han reunido para leer la Palabra y orar por las necesidades más urgentes. Se de familias con niños que han colocado sobre un mantel blanco, una vela y una Biblia abierta y han rezado juntos, escuchando la Palabra de Dios.  Alguna persona se ha encerrado en su habitación y leyendo “el evangelio de cada día” ha guardado un silencio reparador. Una joven me dijo que entró en internet y buscó “lecturas de hoy” y rezó con ellas y con la reflexión que traían. Alguna familia anciana, a la hora de la misa del pueblo se han puesto a rezar el rosario por todos los que sufren y nos ayudan. Una mujer me decía: busqué el silencio y me uní a aquellos que en algún lugar del mundo estaban en comunidad celebrando la Eucaristía. No necesitaron retransmisiones. Además, sabemos que una pantalla nunca te ayudará a recogerte, ¡y es tan necesario! Todos los creyentes son personas adultas, y se saben sacar las castañas del fuego, aunque muchas veces no los tratemos así. La persona que cree reza y sabe hacerlo.

Este tiempo de gracia, también sirve para que nosotros los presbíteros y diáconos paremos un poco, reflexionemos y reconstruyamos nuestra vida pastoral, oremos más intensamente, pongamos lentitud entre tanto activismo, leamos aquel libro que dejamos a medio empezar en el estante de nuestra librería, celebremos la Eucaristía en pacífica y desierta soledad, reflexionemos y sanemos las heridas que vamos dejando abiertas, en definitiva, busquemos lo esencial de nuestro ministerio.

Parece que algunos tenemos miedo al vacío, si no se nos ve o se nos escucha, y olvidamos que una de nuestras tareas es la oración por los demás, o vicaria. Tendremos que medir cuánto hay en todo este despliegue mediático de un afán insuperable de protagonismo. La Santa Misa es muy grande para ser vivida en comunidad, las emitidas solo son para las personas enfermas e impedidas. Dejemos de bombardear a las buenas personas con todo tipo de reflexiones, estampas, videos y oraciones, que parecemos más a comerciales de lo religioso, que a personas de Dios.

En esto también somos consumistas, eso que tanto criticamos, y además favorecemos. Todo este despliegue pienso que responde a este tipo de pastoral, poco pensada a la luz del Evangelio. ¡Hay tantas mujeres y hombres creyentes en el mundo, que celebran la Eucaristía de ciento en viento cuando pasa el misionero (a veces meses) y viven su fe con gran integridad! Pero nosotros somos de los ricos, también consumistas de lo religioso, con derecho a que no nos falte la Misa, aunque sea televisada.

Ayunemos también de sonidos e imágenes en esta cuaresma tan real y de desierto. Miremos nuestro interior y hagamos silencio es donde nos habla Dios. Vivamos la intensidad de la pobreza, como ellos, porque al final tanto aluvión de mensajes es como la lluvia que cae que ni empapa la tierra ni da frutos.
¡Ánimo y adelante!


sábado, 21 de marzo de 2020

DÉBILES, FRÁGILES Y PEQUEÑOS


En este cuarto domingo del tiempo de cuaresma, las lecturas que la liturgia nos ofrece, nos invitan a contemplar la grandeza de Dios que supera toda expectativa humana.
Dios quiere hacer maravillas y manifestarse en nosotros y nos escoge, sin méritos obtenidos por nuestra parte, para gritar al mundo que Él es padre que obra la salvación.
Él es el que salva y sana, nosotros somos instrumentos en las manos del Señor, instrumentos débiles y frágiles.

En la primera lectura de este domingo, Dios envía al profeta Samuel a casa de Jesé, de Belén, porque quiere un rey para su pueblo, pero un rey que gobierne como un buen pastor.
Samuel se deja llevar por las apariencias y el escoge a  Eliab, hijo primogénito de Jesé.
Sin embargo Dios advierte al profeta que no se deje llevar por lo externo (gran estatura, buen físico, belleza, fuerza...) porque Él “no es como los hombres que se fijan en las apariencias, sino que mira el corazón”. Y desde esa mirada al corazón, Dios ha puesto sus ojos en David, aquella persona que ni siquiera contaba para su propio padre, pues era el menor y estaba en el campo.
A Dios le atare la pequeñez, Dios mira en nuestro interior y Dios toma partido por el débil.
El lenguaje de Dios y nuestro lenguaje, en muchas ocasiones, no es el mismo idioma, no coincide ni en gestos ni en palabras.
El proyecto de Dios en nuestras vidas y nuestro propio proyecto, a veces, no tienen el mismo fin.
Y el camino de Dios y nuestros caminos, en ocasiones, no son el mismo. Son senderos distintos y en momentos contrarios.

El evangelio, que la Iglesia nos presenta en este cuarto domingo de cuaresma, (ciclo a), insiste y es coincidente en la misma idea que hemos expresado de la elección de David como rey.

En esta ocasión Jesús se presenta como LUZ DEL MUNDO que viene a iluminar nuestras vidas y escoge para llevar a cabo esta misión a un hombre ciego de nacimiento, un hombre débil, tenido como pecador por su enfermedad, apartado de la sociedad, sin dignidad para los dirigentes judíos, pidiendo limosna….
Pero ese ciego, curado por Jesús saltándose la normativa del sábado, va a ser elegido por Cristo para ser modelo de todos los creyentes. Ese hombre que fue ciego y ha recobrado la vista nos enseña:

1.-  Que nos debemos dejar “tocar por el Maestro” para poder vivir desde la luz de la verdad y no desde las tinieblas de la corrupción, del egoísmo, de la indiferencia….

2.- Jesús cuenta con nuestra debilidad para dar testimonio, desde nuestra pequeñez, del amor de Dios. Somos elegidos por Dios para manifestar al mundo que Cristo es la luz que ilumina a todo hombre. Pero, cuidado no nos confundamos, no somos la luz, sino testigos de la luz. El que ilumina y salva es el Señor.

3.- El ciego de nacimiento, curado por Jesús cuando se lavó en la piscina de Siloé, (que significa Enviado) nos muestra el proceso para reconocer a Cristo en medio del mundo y sus dificultades.
Este hombre fue reconociendo poco a poco a Aquel que le había curado. El ciego personifica el proceso de la fe: El que acepta al Enviado comienza a ver, es iluminado y pasa de las tinieblas a la luz, no de repente ni de forma perceptible al exterior pero si experimentado en el interior.
Por ello, el ciego, de su ceguera a su fe en Cristo, pasa por un proceso interior,  primero se limita a contar los hechos ocurridos. Después descubre que Jesús es profeta y que Dios le escucha, por lo tanto no es un pecador como decían los judíos sino que es hombre piadoso y justo. Y por último le reconoce como Señor e Hijo de Dios.

4.- Por último, podemos extraer como conclusión de esta lectura evangélica que el milagro de Jesús produce un doble efecto.
Por un lado es LUZ para aquellos que reconocen su ceguera y sienten necesidad de ser iluminados. Y, por otro lado, es OSCURIDAD para aquellos que creen bastarse a sí mismos, para los que piensan que los ciegos son los otros y que ellos están en posesión de la verdad.
Por ello los ciegos comienzan a ver y los que creen ver se quedan ciegos. La luz es la oportunidad que se le ofrece al hombre, pero no se le impone.

miércoles, 18 de marzo de 2020

SAN JOSÉ: SOÑADOR Y MODELO


 “Un buen padre vale por cien maestros”
(Jean Jacques Rousseau)

Ser padre o madre no es tarea fácil. Al papel de padre ya no se le atribuye el deber de cuidar y mantener a los hijos económicamente y proveerlos de un futuro seguro. La palabra padre encierra mucho más que proteger, implica ser fiel al proyecto de amor, un amor que nace de uno mismo y da vida a otra persona.

San José, un padre no biológico pero capaz de dar y generar vida desde su honradez personal, desde el valor de la fe, la esperanza y el amor. Lejos del miedo, del que dirán, de no formar la familia que siempre pensó… José construye un hogar y comunidad basada en los pilares del amor y de la confianza sin límites.

José, el esposo de María y padre de Jesús, vio realizados los sueños de Dios en él. Fue vasija de barro dócil, en manos de quien sabe por qué las cosas suceden así y no de otra manera. Sólo Él, el Dios del amor, conoce la belleza oculta de cada gesto, de cada acción, de cada sueño realizado… lo único necesario es creer, fiarse y lanzarse en las manos de este Dios Padre que nos mira con ternura y, sin merito nuestro, nos invita a sentirnos amados, sanados y salvados.

En esta festividad del día de hoy, José nos recuerda, a cada uno de nosotros, la necesidad que tenemos de soñar.
Nuestro mundo necesita hoy de soñadores como José, que hagan del proyecto de Dios un camino de vida donde hemos sido llamados a ser, en comunión con los herman@s, una gran familia que sueñe y ponga todos los valores que posee en la construcción de un mundo mejor. Una familia común es posible, la fraternidad puede ser una realidad.

José se convierte en medio de nuestra vida en modelo de entrega, de silencio, de aceptación de la voluntad de Dios y de fe.
José es modelo de confianza en la Palabra de Dios (aunque muchas veces nos parezca utópica, idealista o soñadora) que hará sacar todo lo grande bueno y bello que hay en nosotros.
José es modelo de apertura a la llamada que Dios nos hace, al sueño que Él nos presenta, para ser fieles a la vocación a la que Dios nos llama.

FELICIDADES A TODOS LOS PADRES
POR DAR Y GENERAR  VIDA EN NOSOTROS

martes, 17 de marzo de 2020

AMARGARSE O SER FELIZ

Existía un profesor comprometido y estricto, conocido también por sus alumnos como un hombre justo y comprensivo.
Al terminar el curso se le acercó uno de sus alumnos y en forma desafiante le dijo:
- “Profesor, lo que me alegra de haber acabado el curso, es que no tendré que escuchar más sus tonterías ni ver su cara aburrida”.

El alumno estaba erguido, con semblante arrogante, en espera de que el maestro reaccionara ofendido y descontrolado….
El profesor miró al alumno por un instante y de forma muy tranquila le preguntó:

- “¿Cuándo alguien te ofrece algo que no quieres..., lo coges?"

El alumno quedó desconcertado por la calidez de su respuesta,

- “Por supuesto que no”, contestó, en tono despectivo, el muchacho.

- "Bueno, prosiguió el profesor, cuando alguien intenta ofenderme o me dice algo desagradable, me está ofreciendo algo, en tu caso, es rabia y rencor que puedo decidir no aceptar"

Dijo el alumno confundido.

- “No entiendo a qué se refiere”

Replicó el profesor,

- “Muy sencillo”, tú me estas ofreciendo rabia y desprecio y si yo me siento ofendido o me pongo furioso, estaré aceptando tu regalo, y yo en verdad, prefiero obsequiarme mi propia serenidad”
“Muchacho, concluyó el profesor, la vida nos da la libertad de amargarnos o de ser felices. Tu rabia pasará, pero no trates de dejarla conmigo porque no me interesa. Yo no puedo controlar lo que llevas en tu corazón, pero de mí depende lo que yo cargo en el mío”

Moraleja: Cada día en todo momento tú puedes escoger qué emociones o sentimientos quieres poner dentro de ti, y los tendrás hasta que decidas cambiarlos, porque en ti está la libertad.
Por ello, que los acontecimientos de la vida y el trato con las personas no llenen tu corazón de sentimientos que no quieres que haya en él. 
Ser feliz, creo yo, que empieza por serenar todo tu yo y no dejar que nadie ni nada rompa esa serenidad.

domingo, 15 de marzo de 2020

NUESTRO TEMPLO PARROQUIAL PERMANECERÁ CERRADO HASTA NUEVO AVISO, A TENOR DEL NUEVO DECRETO DEL SR. OBISPO Dº ATILANO


Ateniéndonos al decreto del Sr. Obispo de la diócesis de Sigüenza-Guadalajara disponemos los párrocos, José Ángel y Santi, de esta parroquia Beata María de Jesús, las siguientes notas:

1.- Para evitar confusiones y ser lo más claros posible, así como por caridad y solidaridad con la situación que estamos viviendo, nuestro TEMPLO PARROQUIAL PERMANECERÁ CERRADO HASTA NUEVO AVISO.

2.- Volvemos a recomendar a los fieles que sigan las celebraciones de la Eucaristía por los medios de comunicación de radio y televisión.

3.- Unámonos en la oración fraterna pidiendo al Señor por los difuntos, enfermos, sus familias, gobernantes, profesionales de la salud, sanitarios y voluntarios…

4.- Disculpen las posibles molestias que podamos causar.

Fdo: Santi y José Ángel


JUNTO AL POZO ENCONTRAMOS ESPERANZA Y CONFIANZA


Las lecturas que la liturgia nos ofrece en este tercer domingo de cuaresma (ciclo A) cobran una actualidad tremenda en estos días en los que nos encontramos viviendo sumergidos en la “crisis sanitaria coronavirus” 
Son lecturas de confianza y esperanza.

Yo estaré contigo” son las palabras que pronuncia Dios a Moisés, cuando éste se dirige a Él solicitando una luz, un gesto, una acción… para responder al pueblo de Israel, el cual, ante la necesidad de agua y el sufrimiento que produce la escasez de este bien en el desierto, se revela contra Dios y ataca a Moisés.

Dios se muestra padre paciente, que no abandona a sus hijos, aunque estos hayan dudado y olvidado su presencia.
El pueblo elegido conocía los prodigios y maravillas que Dios había realizado con ellos, sin embargo se preguntan “¿Está el Señor con nosotros, o no?
La respuesta de Dios es contundente, su fidelidad y su amor para con el pueblo no ha cambiado, ni girado ni mudado: “YO ESTARÉ CONTIGO” es decir, Dios camina en su historia junto a ellos.

En el evangelio encontramos como Jesús se presenta necesitado y sediento a la samaritana y como termina siendo para ella y su pueblo “AGUA VIVA”.
La mujer va por agua para calmar su sed. Para Jesús, esa sed es sólo el signo de una sed más profunda: el ansia de felicidad. A la mujer le hace ver su error: busca en el pozo, fuera de su hogar, lo que sólo puede encontrar entrando en su verdadero hogar y descubriendo la fuente que allí mana. Poco a poco va llevando su atención al interior, al corazón, para enfrentarla con su verdadera desdicha hasta hacerle comprender que sólo dentro de sí podrá encontrar lo que inútilmente busca fuera.

Mirar dentro, oír el corazón, buscar en el alma la respuesta a las preguntas, adentrarse en la quietud del propio espíritu... ése es el camino que Jesús propone a la mujer. Ella se resistió pues no comprendía el mensaje del Nazareno. Pero se dejó guiar por aquella voz y vio de cerca su herida -la del sentimiento-. Y debió resultar bien el viaje hacia su propio corazón porque, dice el relato, que volvió a la vida dejando abandonado junto al pozo su cántaro. Descubrir la fuente de la dicha en el interior es lo único que puede hacernos verdaderamente felices. Tratar de calmar esa sed en pozos extraños sólo es una ilusión que se disuelve cada amanecer.

Para el cristiano, es Jesús, Hijo de Dios, quien calma nuestra sed en medio del caminar de la vida.
La samaritana nos representa a todos nosotros que buscamos a Dios en medio de nuestros errores y equivocaciones de la vida. Representa a quienes nos ponemos el traje de explorador y salimos en busca de la Verdad, que para nosotros es Cristo…. Dios camina con nosotros en nuestra historia personal y comunitaria.
No perdamos la capacidad de sorprendernos, en medio de las dificultades, problemas, miedos, necesidades del día a día
Hoy, más que nunca, urge el pedir al Señor que sea “agua viva” para nuestra sociedad; esa agua que calme nuestras dolencias y necesidades del corazón.

sábado, 14 de marzo de 2020

NOTA PARROQUIAL CON MOTIVO DE LA CRISIS DEL CORONAVIRUS

NOTA PARROQUIAL CON MOTIVO DE LA CRISIS DEL CORONAVIRUS:

- Nuestra parroquia, Beata María de Jesús, atendiendo a las directrices marcadas por nuestro Obispo Dº Atilano Rodríguez Martínez, con motivo de la “crisis del coronavirus”, suspende temporalmente, hasta nuevo aviso, todas sus actividades de catequesis y reuniones de grupos.

- Igualmente aconsejamos a las personas mayores o pertenecientes a grupos de riesgo que eviten acudir a las celebraciones eucarísticas en la parroquia y opten por seguirlas a través de otros medios como la radio o la televisión.

-  Por decreto del Sr. Obispo, con fecha 13 marzo 2020, “se dispensa de la obligación de cumplir del precepto dominical y de los restantes días de precepto a los fieles de esta diócesis de Sigüenza-Guadalajara, así como a las personas que se encuentren circunstancialmente en el territorio de la diócesis durante el tiempo que dure la actual emergencia sanitaria y hasta nuevas indicaciones, quedando los fieles en libertad de asistir a las misas que se celebren en la diócesis

-Pedimos que sigamos cumpliendo con las indicaciones dadas el domingo pasado en las celebraciones de la Eucaristía. Como ya conocéis no hacemos el gesto de la paz en las celebraciones de la Eucaristía parroquiales y se repartirá, a todos, la comunión en la mano 

- Invitamos a todos los fieles a vivir la Cuaresma en oración, silencio y cercanía a los enfermos. Uniéndonos a la petición del Papa de orar por los difuntos y sus familiares, así como por la autoridades, los responsables y agentes de servicios sanitarios y asistenciales.

Fdo: Santi y José Ángel (párrocos)

martes, 10 de marzo de 2020

MARCHAR HACIA LA RESURRECCIÓN


Vamos avanzando en el tiempo de cuaresma, tiempo en el que preparamos nuestro corazón para encontrarnos con Jesús Resucitado, en la mañana de Pascua.
Como a Abraham, Dios nos invita a confiar en Él, a fiarnos de su palabra y a ponernos en camino con la bella misión de ser puentes que unan a los hombres con Dios.
En esta misión (camino) se nos exige FE para dejar lo seguro y arriesgarnos por lo posible, colgados y sujetos de la Palabra de Dios.
Marchar a la Resurrección tiene mucho de confianza, de aceptación del riesgo y del reto, de caminar a lo nuevo y desconocido y de obediencia a la Palabra de Dios.

No os engaño, ni creo que os sorprenda, si os digo que este camino de fe NO está exento de dificultades, especialmente el miedo al fracaso o el miedo a mirar atrás pensando sólo en lo que dejamos en vez de arriesgarnos en mirar hacia dónde caminamos.
Y ante este miedo, que paraliza nuestro caminar, Jesucristo nos abre una ventana de ánimo y esperanza. Como a Pedro, Santiago y Juan, en el Monte de la Transfiguración, nos muestra su gloria y se presenta a nosotros como el Mesías esperado e Hijo de Dios.

Jesús invitó a sus apóstoles y discípulos, y hoy a nosotros a:

1.- Contemplar que la muerte en cruz no es el final del camino, sino que la muerte será vencida por la Resurrección.
2.- Asumir con alegría las exigencias de ser discípulos de Maestro. “Si quieres venir tras de mí toma tu cruz, ven y sígueme” Ser cristiano no es una losa que nos hunde sino un estilo de vida que nos libera y sana nuestras esclavitudes.
3.- Sentir que nos acompaña en el camino cuaresmal el Hijo de Dios. Creamos en su persona y escuchémosle porque en la persona de Cristo radica la fe del cristiano.

domingo, 8 de marzo de 2020

REPRESENTACIÓN EN FIGURAS DE LA PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN DE JESÚS


Con motivo del tiempo de Navidad, nuestras casas, parroquias, escaparates y otros espacios se llenan de “belenes” que nos ayudan a comprender el Misterio del niño Dios.

Nosotros, en nuestra parroquia de la Beata María de Jesús, hemos querido, en el tiempo de cuaresma, colocar una expresión plástica (imitación de un belén), que denominamos, ya desde el año pasado, JERUSALÉN y que fue bendecido y presentado a la comunidad parroquial, el domingo 8 de marzo

Es decir, representamos, con figuras, los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús, con la única intención de ayudar, a quienes lo visitan, a reconocer, comprender y acercarse a la Semana Grande de nuestra fe. Tiene una utilidad catequética, más allá de su belleza y plasticidad.

Como el año pasado, se realizará un audiovisual, con las imágenes de este JERUSALÉN 2020, para que así sea más comprensible lo que se quiere transmitir

Todo ello (obra plástica y audiovisual) os lo ponemos a vuestra entera disposición. Os podéis poner en contacto con los párrocos José Ángel o Santi, que están a vuestra disposición, para que os faciliten horarios de visita y proyección.
Creemos que es un vehículo válido, a la vez que muy sencillo, para transmitir el amor de Dios, por ello invitamos a profesores de religión, catequistas, sacerdotes, grupos… a que si queréis conocerlo os sintáis invitados y acudáis con los  niñ@s, adolescentes y/o mayores de vuestras parroquias y centros escolares.

NOTA: 1.-En nuestra parroquia de la Beata será dada a conocer la proyección el domingo 15 de marzo después de misa de 12,00 h.
2.- Igualmente agradecemos el tiempo y el esfuerzo de las personas que han hecho posible esta obra de arte y de catequesis.

Os presentamos en fotografías Jerusalén 2020

Foto: Entrada en Jerusalén


Foto: Última Cena

Foto: Oración de Jesús en el Huerto de los Olivos

Foto: "Ecce Homo" Condena de Jesús

Foto: Jesús carga con la cruz camino del Calvario

Foto: Muerte en cruz de Jesús y sorteo de su túnica

Foto: Resurrección de Jesús

domingo, 1 de marzo de 2020

PRIMER DOMINGO DE CUARESMA: CONFÍA EN DIOS

Foto: celebración del 1º Domingo de Cuaresma
Presentación de las ofrendas

Hemos celebrado en nuestra parroquia el primer domingo del tiempo de cuaresma. Por lo tanto, junto con toda la Iglesia, estamos dando los primeros pasos, en este tiempo, que nos prepara para el gran acontecimiento de nuestra fe, que es la RESURRECCIÓN DE JESÚS.
Resucitar con el Maestro con un corazón nuevo será nuestra meta.
Seamos conscientes, en primer lugar, que en este camino de conversión nos acompaña el Espíritu, como acompañó a Jesús en el desierto. Por lo tanto es camino de GRACIA, es cuaresma REGALO DE DIOS. Sólo con la ayuda del Espíritu de Dios podremos arrancar “nuestro corazón de piedra y tener un corazón de carne

En segundo lugar, comprendamos que a lo largo de nuestro caminar, en busca de la mañana de Pascua, surgirán dificultades, tentaciones, dudas, deseos de abandonar desilusiones… La mayor de las tentaciones será la DESCONFIANZA en un Dios que nos mima y nos protege, en un Dios que nos sienta en sus rodillas y nos acaricia.
Si nos falta la confianza en Dios, pensaremos que Él frustra nuestras aspiraciones, impide que nos realicemos y prohíbe alcanzar nuestros deseos.
La tentación será: ¿Por qué poner nuestra confianza en la cruz de Cristo pudiéndola poner en el poder y la gloria?

Ante la desconfianza en un Dios amor, aprendamos de la actitud de Jesús en el desierto.

1.- Las palabras del tentador no pueden más que las palabras de Dios. Jesús responde al tentador con palabras que muestran su confianza en Dios.
2.- Ser el “Hijo de Dios” para el tentador es sinónimo de comodidad, gloria efímera del aplauso del mundo y poder. Mientras que ser “Hijo de Dios” para Jesús es obediencia a la voluntad del Padre.

Saldremos vencedores de cualquier prueba en el camino cuaresmal si nuestro actuar es: cumplir la voluntad de Dios en nuestra vida. Y para ello confiemos en Dios, porque es precisamente la confianza la actitud esencial para con Dios y la base de la obediencia.