domingo, 15 de mayo de 2022

ORDENACION DE ENRIQUE LOPEZ RUIZ (QUIQUE)

 

Enrique López Ruiz (Quique) será ordenado sacerdote hoy domingo 15 de mayo, en la Catedral de Sigüenza a las 17,30 h.  Hijo de Lourdes y Enrique, nació en Guadalajara en 1989. Su parroquia, donde surgió - creció su vocación, fue Santa María de Guadalajara. Entró en el seminario en el año 2015 y fue ordenado diacono el 4 de julio del 2021.

Ha colaborado pastoralmente en Cogolludo, Buenafuente del Sistal y en las parroquias de Guadalajara San Juan de la Cruz, San José Artesano y Santa María Micaela.  

A lo largo de este curso 2021/22 ha ejercido su misterio de diacono en nuestra comunidad Beata-San Pascual, teniendo diversas responsabilidades pastorales en catequesis, caridad, liturgia y grupos sinodales. Igualmente ha servido en las parroquias de la UDAP de Jadraque.

Nuestra familia de fe Beata-San Pascual se hace presente físicamente y espiritualmente en su ordenación sacerdotal en Sigüenza. Sacerdotes, religiosos y seglares de la comunidad acompañaremos a “Quique” en este día en el que dirá SI a la llamada de entrega en el sacerdocio que Dios Padre le hizo un día. Pedimos al Maestro que le ayude a ser servidor de los demás imitando el estilo del Buen Pastor.

Os recordamos que Enrique López celebrará su primera misa en la parroquia de Santa María de Guadalajara, el viernes 20 de mayo a las 20,00 h.

Igualmente, Quique ha deseado celebrar una primera misa en:

San Pascual Bailón el domingo 22 de mayo a las 12,30 h. 

Beata María de Jesús el domingo 29 de mayo a las 12,00 h.

PRIMERA COMUNION EN LA BEATA

 

El sábado 14 de mayo, en nuestra parroquia,  Beata María de Jesús, se han celebrado las primeras comuniones de los niñ@s Gabriel José, Julieta, Paula, Gabriel Marcos,  Vanesa, Sofía y  Gabriel, quienes durante tres años se han ido preparando, de la mano de las catequistas Susana e Inma, para este día.

La celebración ha estado presidida por la sencillez y la alegría. Los padres, familiares y amigos han colaborado a crear un clima de ternura y amor; y el coro parroquial, una vez más, ha ayudado a interiorizar la fe y profundizar los momentos vividos.

La fiesta de la primera comunión no termina en este día, más bien todo lo contrario, ahora comienza un camino nuevo para estos niñ@s donde desde su pequeñez tienen la misión de llevar el amor de Dios Padre a sus hogares, colegio, juegos y amistades. Por ello es muy importante que la familia y la comunidad de fe los siga acompañando en este tramo de su vida, para que recibir a Jesús Eucaristía en sus vidas y corazones les haga discípulos.

Jesús es el amigo que nunca falla y quien da las fuerzas para ser mejores cristianos cada día.

Agradecemos, desde este artículo, a quienes nos han ayudado a preparar este día, principalmente a sus catequistas, al coro parroquial y al grupo de limpieza de la parroquia. Y damos la enhorabuena y felicitamos de corazón a  nuestros niños y niñas de primera comunión, a sus familias y a toda la parroquia.

jueves, 12 de mayo de 2022

SABADO 14 DE MAYO... PRIMERAS COMUNIONES EN LA BEATA

El sábado día 14 de mayo, en nuestra parroquia de la Beata, se celebraran las primeras comuniones de: Gabriel José, Julieta, Paula, Gabriel Marcos, Vanesa, Sofía y Gabriel. Les queremos acompañar, junto a sus familias y amistades, nosotros quienes formamos la comunidad y familia parroquial. Y acompañarles desde la alegría y la oración.

Creemos que lo realmente importante en este día para nuestros niñ@s es la presencia de Jesús Resucitado entre nosotros en la sencillez del pan y del vino de la Eucaristía.

Agradecemos el trabajo pastoral que sus catequistas Susana e Inma han realizado a lo largo de estos años de formación.

Pedimos al Señor que su presencia en el corazón de estos niños les anime a ser cristianos comprometidos en amar y en ser discípulos-misioneros del evangelio en sus ambientes de juegos, colegio, con sus familias y amistades.

martes, 10 de mayo de 2022

LA ATMÓSFERA DEL AMOR

 

Me viene a la memoria "Arenita" una talentosa ardilla que se mudó a Fondo de Bikini en el Océano Pacífico por su trabajo de experimentar bajo el agua. Ella, en los dibujos de Bob Esponja, es el único personaje que no pertenece al mundo marino, por lo que su vida es todo un reto: vivir en las profundidades del mar con solo la ayuda de un casco de oxígeno. Arenita no puede vivir sin ese casco, le faltaría el oxígeno y por ello la fuerza para realizar su misión.

¡Qué difícil es expresar y poner por escrito lo que bulle en el interior y más cuando hablamos de sentimientos! Las palabras no llegan a interpretar con fidelidad lo que se hace presente y vive en lo profundo de cada ser humano. Esto me ocurre con palabras como amor, sería muy fácil resumirla en acciones concretas, pero más allá de ellas, el amor, que a los seguidores de Jesús se nos propone, es como una especie de atmosfera en la que debe respirar el creyente y donde se halla la fuerza para ser imitadores de lo que el Maestro fue con sus discípulos.

Las lecturas de este domingo quinto del tiempo de Pascua (ciclo c) rezuman por sus poros esa atmósfera que debemos de respirar los que creemos en Jesús Resucitado. Sólo inmersos en la atmosfera del amor podremos ser para nuestros semejantes lo que Jesús, principalmente, fue para sus discípulos. Sin respirar el mismo oxigeno que respiró Jesús nos va a ser complicado comprender el mandamiento nuevo y practicarlo en toda su dimensión.

La primera lectura (Hechos de los Apóstoles 14,21b-27) nos sitúa en el final de la primera misión de Pablo, refiriéndonos cómo vuelve sobre sus pasos con Bernabé por las ciudades de Listra, Iconio y Antioquia. Al pasar de nuevo por estas ciudades alientan, apoyan y reafirman a los nuevos cristianos, les exhortan a perseverar en la fe y les invitan a resistir en las dificultades. Son los rasgos típicos de la vida de las primeras comunidades cristianas: Consuelo (“animando a los discípulos”) Apoyo mutuo (“exhortándolos a perseverar en la fe, diciéndoles que hay que pasar mucho para entrar en el reino de Dios”)  y Oración (“oraban, ayunaban y los encomendaban al Señor, en quien habían creído)

Concluye esta primera misión de Pablo y Bernabé con su vuelta a Antioquia de donde había partido. Han llevado a cabo su misión encomendados a la gracia de Dios, reconociendo que no ha sido obra puramente humana, sino del Espíritu que fue quien les envió (Hechos 13,2-3) les acompañó y les guió. El auténtico actor de la conversión de los gentiles es el Señor.

El amor mutuo (“que os améis unos a otros”) es la esencia del discipulado y su única manifestación autentica, así nos lo expresa el evangelio de este domingo (Juan 13,31-33a.34-35) A la novedad del mandamiento del amor contribuye su causa: los discípulos deben amarse porque ellos fueron amados primero por Jesús de forma incondicional y hasta el final. Sólo quien es amado y se siente amado es capaz de amar. Este amor de Jesús es el fundamento del amor fraterno.

El texto invita a contemplar el modo de amar (“como yo os he amado”) Jesús amó con entrega total, así debe ser el amor entre los discípulos. No es simplemente un amor altruista y humanitario sino la continuación de la obra de Jesús. El amor mutuo debe manifestar el amor que Dios tiene a los hombres.

Reflexión: En nuestro caminar gozoso, en este tiempo de Pascua, no pasemos sin experimentar que la comunidad de fe nos arropa en la actividad misionera. Me gustaría que vivieras la experiencia de respirar el mismo aire de Pablo y Bernabé, un aire de apertura, de “puerta abierta de la fe” y de mirada optimista aunque existan dificultades. Vive en la satisfacción de que Dios sigue rompiendo los cerrojos que impiden la comunión con Él. Anuncia la Palabra, pulverizando los mapas y fronteras de todo tipo, y déjala que se plasme en tu corazón y que te transforme.

Para ello vuelve continuamente al acta fundacional de la comunidad, de la Iglesia, que fue promulgada por Jesús: EL AMOR. Jesús se marcha, comienza su despedida, los discípulos quedamos, por ello nos ofrece su estatuto y su identidad, su mandamiento nuevo. La norma para nosotros, los discípulos de todos los tiempos, es clara: que nuestro proceder sea el proceder del Maestro, que el ser como Él sea nuestro punto de referencia: “como yo os he amado”

El amor será para siempre el signo distintivo de la comunidad. Los discípulos de Jesús no aprendemos, ni nos movemos en este mundo por meras doctrinas, mandamientos o prohibiciones, sino por una forma de ser. Necesitamos vivir en la atmosfera del amor, tanto como “Arenita” bajo su casco, para ser “Cristos”. Imposible realizar nuestra misión de ser para nuestros semejantes lo que Jesús fue con sus discípulos, si no respiramos el mismo oxígeno.

domingo, 8 de mayo de 2022

NOVENA EN HONOR DE SAN PASCUAL BAILÓN DEL 8 AL 16 DE MAYO

En la parroquia de San Pascual, desde el domingo 8 hasta el día 16 de mayo, se celebra la novena de oración a San Pascual Bailón, a las 20,00 h. Pongamos bajo su protección a nuestra comunidad. Pidámosle que llene nuestro corazón de esperanza y que sepamos contagiar la Buena Noticia del Señor a quienes nos rodean.

El hilo conductor de estos nueve días de oración es la esperanza. La novena se realizará dentro de la Eucaristía y cada día será responsable uno de los grupos de la comunidad de prepararla.

A continuación, os ofrezco los diversos días y su intención:

- LUNES 9: MIGRACIONES Y MISIONES

Misioneros de esperanza hoy

- MARTES 10: GRUPOS SINODALES Y LECTURA CREYENTE

Emaús, el camino de la esperanza.

- MIERCOLES 11: CATEQUESIS

María Magdalena, apóstol de la esperanza.

- JUEVES12: CARITAS Y GRUPO LIMPIEZA

El perdón divino, motor de esperanza.

- VIERNES 13: ENFERMOS Y VIDA ASCENDENTE

La esperanza, fuente del consuelo mutuo y de la  paz

(Unción de enfermos comunitaria dentro de la Misa)

- SÁBADO 14: CONSEJO PASTORAL

«Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo»

- LUNES 16: COMUNIDADES RELIGIOSAS.

«Alegres en la esperanza»

martes, 3 de mayo de 2022

RECHAZO Y/O ACEPTACIÓN

 

Distinguimos la verdad de la falsedad, no por las palabras magnificas y grandilocuentes que envuelven a una persona, sino principalmente por sus obras. Las obras se convierten en testimonio, ellas hablan de ti y de mí. Si nuestras obras son de bondad sincera tendremos muchas posibilidades de ser aceptados, pero si nuestras obras no se corresponden con nuestras palabras el rechazo es inminente. Pero esta máxima, en la realidad del día a día, no es matemática, hay ocasiones que aunque hagas el “pino con las orejas” ya el rechazo o la aceptación lo tienes de antemano porque no se miran las obras, ni siquiera las palabras… sino otros intereses más personales y ocultos, o simplemente por ideas preconcebidas.

En las lecturas de este domingo cuarto del tiempo de Pascua (ciclo c) conocido como “Domingo del Buen Pastor”  tengo que reconocer que quienes juzgan a Jesús, a Pablo y a Bernabé tienen ya prefijado el rechazo, aunque éstos hayan pronunciado palabras cargadas de verdad y certificadas con sus obras. El rechazo del mensaje del evangelizador es una posibilidad que no podemos obviar, al igual que la aceptación… Depende siempre del terreno donde cae el grano de trigo.

En la primera lectura (Hechos de los Apóstoles 13,14.43-52) se nos sitúa a Pablo y Bernabé que se dirigen hasta Antioquia de Pisidia. Allí predican el evangelio a la comunidad judía y ésta rechaza la predicación de los misioneros (“Al ver el gentío, a los judíos les dio mucha envidia y respondían con insultos a las palabras de Pablo… provocaron una persecución contra Pablo y Bernabé y los expulsaron del territorio”)

Este rechazo le sirve de ocasión a Pablo para comenzar la actividad misionera dedicándose preferentemente a los paganos («Teníamos que anunciaros primero a vosotros la palabra de Dios; pero como la rechazáis y no os consideráis dignos de la vida eterna, sabed que nos dedicamos a los gentiles») Este giro nuevo de apertura del evangelio al mundo pagano está presidido por la alegría y el Espíritu Santo.

Si en Antioquia es rechazada la Buen Noticia que presenta Pablo y Bernabé, en el mundo de los gentiles es aceptado el mismo anuncio (“Los gentiles se alegraron y alababan la palabra del Señor”) Pablo y Bernabé se marcharon obligados, pero no cesan en su actividad porque no se trata de una obra suya sino acción del Espíritu Santo que los llena de alegría y fuerza.

El evangelio de este domingo (Juan 10,27-30) parte de una pregunta anterior: “¿Hasta cuándo nos vas a tener en suspenso? Si eres tú el Mesías dínoslo francamente” (Juan 10,24) A esta pregunta, tan capciosa como directa, Jesús contesta de forma equivalente, remitiéndose al testimonio de sus obras. Las obras realizadas por el Maestro son sus credenciales.

Igualmente recuerda a sus interlocutores que sólo le pueden aceptar como salvación y vida aquellos que le pertenecen: SUS OVEJAS. Es decir: los que escuchan su voz, los que están abiertos al plan de Dios sin condicionarlo desde los propios prejuicios y seguridades, los que le siguen… Estos, aunque sean rechazados por el mundo serán aceptados por Jesús y el Padre que son uno: “no perecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano”

Reflexión: Andamos entre dos aguas cuando el mensaje de Jesús que proponemos es rechazado: o bien reinventarnos al estilo de los misioneros Pablo y Bernabé o bien caer en la desesperación, desilusión y tristeza. Cuando tienes claro que la acción misionera no es obra tuya, sino del Espíritu y cuando no te predicas a ti sino al Resucitado optarás por reinventarte.

El evangelio nos ofrece el modelo que debe existir de relación entre la comunidad en la que vivimos la fe y el Señor, que como pastor apacienta. Ante todo el discípulo debe escuchar a Jesús, sentir que Él nos conoce y por lo tanto hay mutua comprensión y aceptación; y seguirle como forma de vida del discípulo que confía en Él, lo deja todo por Él e identifica su vida con la del pastor, así como el pastor identifica la suya con las de aquellos a los que pastorea.

Entre Jesús y tú no puede existir una relación como la que tiene el aprendiz de un oficio con su maestro, que se reduce a imitar costumbres y normas, sino que debe surgir una adhesión a su persona que funde tu vida con la de Él y te lanza a trabajar por su proyecto de salvación, anunciando el amor misericordioso de Dios que palpita en los Evangelios.

Si en este anuncio eres rechazado, no te encierres en la ausencia del aplauso del mundo, sino más bien, levanta la cabeza, ponte en pie e inicia de nuevo tu anuncio, sabiendo que eres oveja de su rebaño y formas parte de su pueblo. Que Él es tu Pastor y te da vida eterna.

domingo, 1 de mayo de 2022

CONFIRMACIONES EN LA PARROQUIA BEATA MARIA DE JESÚS

 

En la parroquia de Beata María de Jesús, el domingo 1 de mayo, coincidiendo con la festividad de San José obrero y tercer domingo del tiempo de Pascua, once adolescentes y jóvenes han recibido el sacramento de la confirmación de manos del Sr. Obispo de la diócesis Dº Atilano Rodríguez Martínez.

El Espíritu Santo, el Espíritu de Jesús Resucitado, como en un nuevo Pentecostés, descendió sobre Antoni Daniel, Lorena, Miguel, David, Alba, Alonso, Lidia, Lucia, Paula, Desiré y Sandra les ha regalado la fuerza y la alegría necesaria para vivir en cristiano de una manera más comprometida con el mundo y con nuestra Iglesia.

Pedimos al Señor que estos adolescentes-jóvenes se dejen conducir por el Espíritu y sean en sus ambientes LUZ para las gentes y SAL de la Tierra.

Agradecemos a todas las personas que han cuidado del crecimiento en la fe de estos jóvenes, a sus padres y padrinos. A sus catequistas que a lo largo de su vida han estado cerca de ellos, los han formado y han hecho posible el día de hoy: Ainhoa, Santy, Susana e Inma. Y a cuantos han aportado su grano de arena en la celebración, especialmente al coro parroquial y al grupo de personas que limpian el templo.

Un día alegre, festivo y vivido en comunidad con sencillez. 

Un día en el que han sido marcados estos chavales con la cruz gloriosa de Cristo para significar que son propiedad del Señor. Han sido ungidos y crismados con óleo perfumado, para que sean Cristo, Mesías, Ungidos... compartan la misma misión que el Señor: dar testimonio de la verdad y ser, por el buen olor de las buenas obras, fermento de santidad en el mundo. 

Enhorabuena a todos los confirmados.

martes, 26 de abril de 2022

INVITACIÓN DEL RESUCITADO

 

¿Cuántas veces hemos declinado una invitación bajo las más diversas excusas? Seguro que tienes en tu memoria alguna de ellas. Pero también tendrás otras invitaciones en las que no te ha sido posible excusar tu ausencia, especialmente aquellas en las que por la persona que te invita y por la relación que tienes con ella no sería un buen proceder, estaría fuera de lugar y no sería comprensible tu actitud.

En las lecturas de este Domingo tercero de Pascua (ciclo c) nos encontramos con una invitación para una misión concreta. La persona que te invita es el Resucitado, y lo hace desde tu pertenencia a la Iglesia. Es una invitación a ti y a mí que formamos parte de la comunidad-iglesia por el bautismo. No creo que sea buena idea poner excusas ya que tienes una relación muy estrecha  con quien te invita. Ni más ni menos es quien te salva y sana.

Bajo la imagen de “la pesca”, podrás descubrir, envuelto en lenguaje simbólico, la misión de la Iglesia. Una misión que no es sólo labor de un grupo de escogidos, especialistas o perfectos, sino de toda la comunidad de bautizados. Mediante una serie determinada de rasgos, descubrirás la misión evangelizadora y las características que ella debe tener. El texto que se nos ofrece en el evangelio, supera lo estrictamente escrito, llegando a deducir que tras el signo de una pesca milagrosa se nos presenta un discurso concreto, cuya finalidad es animar a  la “faena de la pesca” a toda la Iglesia.

La presencia de Jesús Resucitado es presentada en el evangelio (Juan 21,1-19) bajo una pesca que ilumina la promesa que Jesús había hecho a sus discípulos en el momento de la vocación “Os haré pescadores de hombres”. Es la resurrección de Jesús quien  hace posible la existencia de la comunidad y la misión que le es encomendada. Es más el éxito de la misión no es fruto exclusivo del esfuerzo humano, sino de la presencia viva del Maestro en ella.

La red que no se rompe acentúa la capacidad de la Iglesia para recibir en su seno a todos los hombres, por muy distinta que sea su mentalidad, cultura, posición social, raza… No hay excepción. Se pone de relieve la unidad de la Iglesia, compuesta por muchas comunidades y pueblos, pero todas creadas por el Resucitado. Esta universalidad de la misión sin excluir a nadie está representada con el número de peces “ciento cincuenta y tres”

Destaco también el simbolismo de Pedro en este texto. Date cuenta que aunque el Señor llama a todos los discípulos a sacar los peces a tierra («Jesús les dice: «Traed de los peces que acabáis de coger») aparece Pedro, en lugar de ellos: “Simón Pedro subió a la barca y arrastró hasta la orilla la red repleta de peces grandes” Podemos pensar que Pedro asume ser la cabeza de la misión de la Iglesia, que acerca hasta el Maestro todo el éxito del trabajo de todos los discípulos. Pedro toma la iniciativa para comenzar la labor evangelizadora («Simón Pedro les dice: «Me voy a pescar.») y él termina la faena llevando la red a la orilla

En una segunda parte del capítulo (Juan 21,15-23) encontramos la triple confesión de amor de Pedro a Jesús. Y cómo es el Maestro quien le confiere el cuidado del rebaño. Este pastoreo debe asemejarse al de Jesús que entregó su vida por las ovejas. En este encargo a Pedro se manifiesta la presencia y cuidado del Resucitado a la comunidad.

No quisiera terminar sin decir una palabra sobre el lugar donde debemos desarrollar la misión. Podríamos pensar que se nos pide “estar en la orilla”, es decir en la facilidad y en la comodidad. Pero descubrimos que la pesca es en “alta mar”, es decir en el mundo, arriesgando y apostando. Es un nuevo reto para nuestra acción apostólica.

Reflexión: La presencia del Espíritu será quien nos empuje a superar todas las dificultades en la misión. Así lo podemos observar en la primera lectura de este domingo (Hechos de los Apóstoles 5,27b-32.40b-41) Es la fuerza del Resucitado y su Espíritu quien lleva a los apóstoles a vivir en la libertad, frente a la oposición de los hombres, y a la valentía frente a la persecución.

Igualmente subrayo que está latente en esta Palabra de Dios la alegría. La experimentó Pedro al saber que era Jesús quien le indicaba donde tenía que echar las redes y la sintieron los apóstoles que, tras dar testimonio, salieron del Sanedrín alegres (“contentos de haber merecido aquel ultraje por el nombre de Jesús”)

Me quedaría con estos dos aspectos en este domingo. Por un lado saber que somos invitados por el Maestro Resucitado que nos acompaña y dirige nuestra acción evangelizadora. Y, por otro lado, experimentemos la alegría interior como uno de los dones de la resurrección y de la entrega en la misión.

Y ahora sin excusas baratas, con el don del Espíritu, a “faenar”, echar las redes y vivir la misión con paz y alegría. Buena pesca

domingo, 24 de abril de 2022

CONFIRMACIONES EN LA PARROQUIA DE LA BEATA MARÍA DE JESUS

 

El próximo domingo, día 1 de mayo, a las 12,00 h, en la parroquia Beata María de Jesús, recibirán, de manos del Señor Obispo Dº Atilano, el sacramento de la confirmación los jóvenes: Antoni Daniel, Lorena, Miguel, David, Alba, Alonso, Lidia, Lucia, Paula, Desiré y Sandra

El Espíritu Santo, el Espíritu de Jesús Resucitado, como en un nuevo Pentecostés, va a descender sobre ellos, les dará la fuerza y la alegría necesaria para vivir en cristiano de una manera más comprometida con el mundo y con nuestra Iglesia.

Pidamos a Dios que estos 11 jóvenes se dejen conducir por este Espíritu y sean, en sus ambientes, luz para las gentes y sal de la tierra.

martes, 19 de abril de 2022

EL MOTOR DE TU VIDA

 

En las lecturas de este segundo Domingo de Pascua (ciclo c) se nos presentan dos comunidades cristianas bien diferentes. Una de ellas sin motor: escondidos, encerrados, temblorosos, sin ilusión y en horas bajas… y la otra, que se nos describe en Hechos de los Apóstoles: sin complejos y comprometida… la diferencia está en que la primera todavía no creía en la resurrección de Jesús, mientras que en la segunda se había instalado el motor del Resucitado y con Él sus dones  

En la primera lectura (Hechos de los Apóstoles 5,12-16) encontramos un pequeño sumario donde se recoge la forma de vivir de la primera comunidad de seguidores de Jesús y la actividad de los apóstoles. Se acentúa las curaciones muy en el estilo de las que encontramos en los evangelios con lo que se quiere indicar la continuidad entre Jesús y la comunidad en el aspecto salvífico. (“La gente sacaba los enfermos a la calle, y los ponía en catres y camillas, para que, al pasar Pedro, su sombra, por lo menos, cayera sobre alguno”)

Aparece Pedro como protagonista principal, pero al usar el plural “apóstoles” nos invita a pensar en otras personas. Por apóstol tenemos que entender al evangelizador cuya característica principal es ser testigo de la resurrección de Jesús.

En este relato es la sombra de Pedro la que cura con lo que se nos indica que, en la esfera de la salvación, todo es posible para el seguidor de Jesús ya que tiene en sí la fuerza del Señor. Pero al igual que la acción de Jesús suscitó oposición así también ocurre con la comunidad. Un punto más del paralelismo entre Jesús y la primera comunidad cristiana.

El evangelio (Juan 20,19-31) nos presenta primeramente al grupo de discípulos al anochecer del primer día de la semana, en casa, encerrados y con miedo. No solamente no existía en ellos predisposición alguna para aceptar la resurrección de Jesús sino, más bien, estaban predispuestos a lo contrario ya que como hijos de su tiempo creían únicamente en la resurrección del último día.

La increencia, el escepticismo y la no aceptación de la resurrección de Jesús por parte de los discípulos era lógica: es un acontecimiento que se escapa al control humano, que rompe el molde de lo estrictamente histórico y del cual no se puede aducir pruebas que lleven a una evidencia racional. La resurrección de Jesús solo se puede aceptar desde una revelación de Dios.

Se nos narra en este texto dos encuentros de Jesús y sus discípulos. En el primero Tomas está ausente, en el segundo (“A los ocho días”) ya está presente Tomás y se pone de relieve la confesión de la fe cristiana. “Señor mío y Dios mío” Tomás es presentado como el representante de los que no quieren creer sin ver, pero una vez vencida la increencia es presentado como modelo de fe, ya que en sus palabras se recoge el reconocimiento de Jesús como Señor y Dios.

Es un texto de movimiento, de avance, de transformación: del miedo a la alegría, de estar encerrados a ser enviados, del no ver al ver, del no creer a confesar a Jesús como Señor y Dios… Nada queda igual después de la resurrección, se inicia un nuevo camino de testimonio, de evangelización y de transformación.

En el evangelio de este domingo el evangelista subraya la identidad del Resucitado con el Crucificado, es decir Jesús muerto en la cruz (Jesús de la historia) es el mismo que Jesús Resucitado (Cristo de la fe) De ahí las exigencias de ver y palpar los agujeros de las manos y el costado. Se remarca la bondad de Jesús, que no solo no reprocha a sus íntimos el abandono y soledad en el que le dejaron, sino que les regala los dones de la PAZ («Paz a vosotros.») La ALEGRÍA («se llenaron de alegría») el ESPÍRITU SANTO («exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo») y el PERDÓN («los pecados quedan perdonados»)

Por ultimo os comento que tres veces repite Jesús el saludo «Paz a vosotros» Con ello se nos invita a que la paz y la serenidad interior sea una marca del discípulo, en quien el Espíritu del Resucitado hace morada. Pero la paz, que es un don del Resucitado, se vuelve misión y envío.

Reflexión: Ante nuestros desalientos, decepciones y desánimos, ante nuestros proyectos de fe derrumbados… deja a Jesús Resucitado que sople sobre ti y te comunique su Espíritu. Él será el motor que te transformará, como transformó a Tomás, para que en tu camino de fe brille la alegría, el perdón, la paz y la esperanza.

La fe no consiste en tragarse todo lo que te echen encima como si nada afectara a tu vida. La fe repercute en tu vivir por ello es lógico que te preocupe el estado de tu motor interior. «Dichosos los que crean sin haber visto… creyendo tengáis vida en su nombre»