jueves, 3 de junio de 2021

MATRIMONIO DE DIOS CON EL HOMBRE

 

En la historia de la salvación, Dios sale al encuentro del hombre y está presente en medio del pueblo. Reafirma su predilección por el ser humano realizando pactos y alianzas que no son simples contratos entre partes al estilo de las sociedades anónimas y limitadas, sino más bien alianza matrimonial, ya que el objetivo de estos pactos es la creación de una “comunidad de vida y amor”, a la vez que el crecimiento en la fidelidad. Y esto, que afirmo a nivel comunitario, lo mantengo también a nivel personal e individual. Es decir, no sólo el Dios de la misericordia y del perdón se une en matrimonio con el pueblo o con la comunidad, sino que lo hace en tú historia personal, contigo- conmigo.

Celebrar la festividad del Corpus Christi es vivenciar diversas alianzas realizadas entre Dios y su pueblo a lo largo de su historia.

La primera lectura (Éxodo 24, 3-8) recuerda una de aquellas alianzas. Parecía que iba a ser la única y definitiva, ya que el compromiso del pueblo parece ser firme e incuestionable: «Haremos todo lo que dice el Señor.» Pero pronto se toman otros caminos debido a la infidelidad del pueblo. Y las alianzas se suceden una tras otras. Se hace necesaria una alianza nueva, definitiva, sin debilidades y cargada de fortaleza.

En esta alianza del Éxodo, la sangre derramada sobre el altar, que representa a Dios, y sobre las doce estelas, que representan al pueblo, simboliza la comunión de vida del pueblo con el Señor. El hombre reconoce a Dios cercano que le dio la libertad y le invita a ser su colaborador. A su vez el pueblo acepta el compromiso que se le ofrece. Moisés sella la alianza, tomando la sangre símbolo de vida y proclamando «Ésta es la sangre de la alianza que hace el Señor con vosotros, sobre todos estos mandatos.»

El evangelio (Marcos 14,12-16.22-26) nos presenta, en una primera parte (versículos 12-16) a los discípulos que realizan las instrucciones dadas por el Maestro. Se advierte una atmosfera de extraña calma que contribuye a presentar a Jesús como el señor de los acontecimientos. No son los acontecimientos los que salen a su encuentro y le dominan sino que es Él quien se acerca a ellos.

En los versículos siguientes (22-26) se nos narra la institución de la Eucaristía. Los gestos y palabras de Jesús anticipan la muerte del Señor y representan el culmen de su vida: la donación en favor de todos los hombres. Estos versículos explican el misterio de la encarnación y son la clave para entender toda la historia de la salvación y sus alianzas.

Reflexión: En el Pan y Vino de la celebración de la Eucaristía está la presencia de una vida entregada, que nos obliga a los cristianos creyentes a la donación de la propia vida en favor de los demás y de forma especial de los más desfavorecidos; por ello se celebra al día de la caridad en este domingo del Corpus. No sólo creemos en la presencia real de Cristo en la Eucaristía, sino que esta fe nos obliga a tomar parte en el mismo destino de Jesús.

Cristo es el mediador entre Dios y los hombres, es el único sacerdote de la Nueva Alianza, y así lo recordamos en cada celebración eucarística y así lo hemos escuchado en las palabras del evangelista Marcos. Pero no olvidemos que Jesús invita a sus discípulos a preparar la sala. Ellos se ponen a disposición del Maestro y participan en la Cena no sólo de la presencia de Jesús sino también de su misión y destino.

Se nos invita a vivir este día del Corpus Christi con una opción clara: comprometernos a seguir la obra de Jesús y a tener la disposición de servirle a Él y a los hermanos.

Caritas, en este año 2021, bajo el lema “Seamos más pueblo” nos pide que esta opción de compromiso lo hagamos desde la esperanza como valor como valor imprescindible a comunicar para poder construir una nueva normalidad más justa y equitativa para todas las personas.

Desde la proximidad que pone en valor unas relaciones de cercanía, de vecindad, de cuidado mutuo, unas relaciones que nos hacen prójimos de las demás personas, y nos lleva a ser Iglesia-Pueblo de Dios en salida con generosidad y solidaridad hacia los demás.

Desde la fraternidad como valor que sostiene una comunidad de personas que tras la crisis está más rota, fragmentada y frágil, y que necesita ser reconstruida desde la interdependencia y la vinculación, desde la gratuidad y el amor-caridad, con conciencia de ciudadanía global que tiende manos y vínculos y teje redes cercanas y cotidianas.

La Nueva Alianza Matrimonial entre Dios y el ser humano, sellada con la sangre de Jesús, crea comunión entre Dios y nosotros; y nos empareja a un destino común: “Bebed todos porque esta es mi sangre de la alianza, que es derramada por muchos para el perdón de los pecados” (Mateo 26,28)

domingo, 30 de mayo de 2021

MANOS UNIDAS EN LA PARROQUIA DE LA BEATA

 
Foto: Mesa solidaria de Manos Unidas con las voluntarias Pilar y Mercedes

Manos Unidas-Guadalajara, en la mañana del domingo de la Santísima Trinidad, 30 mayo, se hizo presente en nuestra parroquia de la Beata María de Jesús, dentro del programa ‘Mayo solidario: tú ayuda por una vida’.

Mediante unas mesas informativas y solidarias, colocadas en la puerta del templo, han dado a conocer el trabajo de Manos Unidas y se ha realizado un mercadillo solidario, con el fin de recaudar fondos con destinos diversos: la construcción de centros de salud en algunas localidades africanas y la colaboración en la campaña de vacunación de zonas rurales en India.

Lo aportado por las personas que se han acercado hasta estas mesas y mercadillo ha sido 288,20 €. Agradecemos una vez más la solidaridad de los feligreses con los proyectos para crecimiento de los más desfavorecidos.

Foto: Abilio con Mercedes y Elvira.

EL CORPUS CRISTI ES EL DIA DE LA CARIDAD

 

En Cáritas nos gusta pensar que el mundo es un pueblo habitado por más de 7.000 millones de vecinos y vecinas que se conocen y se ayudan. Un pueblo en el que todo lo que ocurre nos importa y nos afecta porque todos somos pueblo de Dios y nadie debería quedarse fuera.

Las tres ideas clave para celebrar el Día de Caridad 2021 son:

La ESPERANZA, como valor imprescindible a comunicar para poder construir una nueva normalidad más justa y equitativa para todas las personas.

La PROXIMIDAD que pone en valor unas relaciones de cercanía, de vecindad, de cuidado mutuo, unas relaciones que nos hacen prójimos de las demás personas, y nos lleva a ser Iglesia-Pueblo de Dios en salida con generosidad y solidaridad hacia los demás.

La FRATERNIDAD como valor que sostiene una comunidad de personas que tras la crisis está más rota, fragmentada y frágil, y que necesita ser reconstruida desde la interdependencia y la vinculación, desde la gratuidad y el amor-caridad, con conciencia de ciudadanía global que tiende manos y vínculos y teje redes cercanas y cotidianas.

sábado, 29 de mayo de 2021

PRIMERAS COMUNIONES EN LA PARROQUIA DE LA BEATA

 

Como venimos anunciando, nuestra parroquia de la Beata María de Jesús, a lo largo de diversos días de mayo, julio y septiembre, celebra las primeras comuniones de nuestros niñ@s, bajo las medidas sanitarias de protección y distancia ante el covid-19.

El pasado sábado Gloria y Lorena recibieron a Jesús por primera vez en su corazón, en el día de hoy, 29 de mayo, Alejandra, Marcos y Lucia han sido quienes han realizado su primera comunión. Más adelante, el 11 de julio será Ana y el 18 de septiembre Marga y Sara.

Las celebraciones realizadas han querido ser cercanas y acogedoras. No son acontecimientos sociales sino de fe; por ello, desde la cercanía, se ha pretendido llevar el mensaje de Jesús asequible a todos, un mensaje que enamora y nos propone un camino de felicidad.

La parroquia agradece con sinceridad el trabajo pastoral que realizan, con estos niños y niñas, sus catequistas Inma y Susana. Igualmente, agradecemos a las personas que de forma desinteresada aportan su ayuda para poder celebrar esta fiesta, como son grupo de limpieza, coro parroquial y grupo de liturgia.

Deseamos que este encuentro con Jesús vivo, presente y real en la Eucaristía no termine en este día, sino que sea un nuevo camino a emprender donde AMAR es fundamental.

Pedimos por nuestros niños/as, para que ayudados por sus padres-madres y familia sean mejores cristianos, extiendan la Buena Noticia y sean misioneros en casa, en el colegio, en nuestro barrio y con sus amigos. Ser discípulos de Jesús continuando aprendiendo su Palabra, viviendo la Eucaristía y teniendo trato cercano con Jesús que es el amigo que nunca falla.

viernes, 28 de mayo de 2021

EXPOSICIÓN DE CARITAS DIOCESANA: "ENCONTRAR PARA ENCONTRARNOS"

 

Os informo que Cáritas Diocesana Sigüenza-Guadalajara ha presentado, en el Centro Ibercaja Guadalajara, la exposición "Encontrar para encontrarnos" que permanecerá abierta al público hasta el lunes 7 de junio en horario de 08.30 a 14.00 horas y de 16.00 a 21.00 horas (c/ Doctor Fleming, 2-B, Guadalajara)

Esta exposición forma parte del proyecto de sensibilización y educación para el desarrollo "Compartiendo el Viaje" y que, junto con actividades de sensibilización en las aulas de centros educativos de la ciudad de Guadalajara, pretende acercar la realidad invisible de las personas migrantes que llegan a nuestro país, a nuestra ciudad, a nuestro barrio y a vivir con ellas la cultura del encuentro.

Todos estamos invitados, especialmente los agentes y voluntarios de Cáritas,  a visitar la exposición "Encontrar para encontrarnos", y desde Cáritas Diocesana Sigüenza-Guadalajara hacemos extensiva esta invitación a todos los equipos parroquiales, familiares, amigos y por supuesto, a todas las personas a las que acompañamos. Esperamos que viváis una agradable visita a la exposición.

jueves, 27 de mayo de 2021

RECORDAR PARA ACTUAR

 

Al leer las lecturas que la Iglesia nos presenta en este domingo de la Santísima Trinidad (ciclo b) ha venido a mi memoria una conversación, que mantenía días atrás, con un señor que me comentaba que estaba esperando que se abriera los cierres perimetrales de las diversas Comunidades Autónomas para visitar a una persona que había hecho por él, en un momento difícil de su vida, grandes obras que nunca podría olvidar. El recordar estas acciones le ponía en actitud de agradecimiento y le sacaba de su comodidad de sofá para, con su visita, devolver, en la medida de sus posibilidades, aquellas obras realizadas.

En la primera lectura (Deuteronomio 4,32-34.39-40) encontramos una exhortación  de Moisés, a modo de despedida, en los umbrales de la tierra prometida. Es un discurso que se fundamenta recurriendo a la historia, en el que se pide al pueblo de Israel un compromiso con el “único Dios” apoyándose en acontecimientos y acciones realizadas por Dios con el pueblo.

Profundiza este texto en el sentido de felicidad de todo el pueblo y posteriores generaciones, que surge de la importancia de observar la ley, de no olvidar los acontecimientos del monte Horeb y de reconocer la alianza realizada por Dios que les liberó de la esclavitud de Egipto y les entrega un “suelo” para siempre.

En el evangelio (Mateo 28,16-20) Jesús Resucitado se cita con sus discípulos en Galilea como ya había sido anunciado con anterioridad (Mt 26,32) y como había sido comunicado a las mujeres que iban al sepulcro (Mt 28, 7.10). Los discípulos, fieles a esta llamada, se dirigen a Galilea, es decir allí donde el Maestro comenzó su misión anunciando el Reino de Dios con signos y palabras. El encuentro tiene lugar en un monte, lugar donde tradicionalmente Dios se había manifestado a su pueblo en el Antiguo Testamento.

En este encuentro Jesús revela el misterio profundo de su persona y los discípulos le reconocen, tras comprensibles dudas, a través de un gesto de adoración. Seguidamente les confía su misión, que consistirá en extender el Reino haciendo discípulos a todos los hombres, y culmina el texto con la promesa de quedarse siempre con ellos.

El sentido de este encuentro es devolver las fuerzas a los que NO habían sido capaces de seguirle como discípulos en su pasión. La vacilación y la falta de fe muestran claramente que la misión que Jesús les confía es un don inmerecido.

Reflexión: El Sábado Santo 2020, el Papa Francisco, en la homilía de la Vigilia Pascual nos decía que Galilea es el lugar que evocaba a los discípulos la vida cotidiana, la familia, el trabajo” “era también el lugar de los recuerdos, sobre todo de la primera llamada” “Volver a Galilea es acordarnos de que hemos sido amados y llamados por Dios”. Igualmente nos invitaba a reconocer que cada uno de nosotros tiene su propia Galilea, que no es otra que “recordar que nacemos y renacemos de una llamada de amor gratuita, allí, en mi Galilea”

Que importante es hoy, el recordar las acciones que Dios ha hecho en tu historia personal. Sólo desde esa evocación puedes enamorarte de tu misión y comenzar a actuar, a enseñar y bautizar. Sólo desde la convicción de que el Resucitado sigue presente vivo en ti y en medio de su Iglesia, podrás ponerte en camino construyendo una comunidad misionera, que sale constantemente de sí misma, de sus problemas y preocupaciones para abrirse a un nuevo horizonte: el de todos los hombres que no conocen el gozo de sentirse hijos e hijas de Dios y hermanos entre sí.

El Señor te convoca y te llama a una misión: Ser mensajero de la esperanza de Jesús. (Infundir en el corazón la certeza de que Dios conduce todo hacia el bien) Si esta esperanza habita en ti (y sólo si habita en ti) estás en disposición de ponerte en “modo misión”, porque la invitación de Jesús es esparcir semillas de su esperanza en nuestro ambiente y entorno, así como en todos los seres humanos (los amigos y aquellos más alejados del corazón) y en todo el mundo (Iglesia y fuera de ella)

La gran pregunta es ¿Cómo consolar y animar? ¿Cómo llevar las cargas de los demás? ¿Cómo ser mensajeros de vida, en tiempos de muerte? ¿Cómo acallar los gritos de muerte….?

Dos son las preguntas que creo debes hacerte en esta meditación. Una de ellas es DÓNDE ser misionero, otra CÓMO ser misionero. Y deberías ser concretos, poner nombres, situaciones, actitudes, lugares, acciones, personas, gestos… En fin definiendo, aclarando, concretando cada Galilea, y “tú Galilea”

Si deseas leer y meditar la homilía del Papa Francisco del Sábado Santo 2020, la puedes encontrar en este enlace. Especialmente nº 3. donde se refiere a “Galilea”

https://www.vatican.va/content/francesco/es/homilies/2020/documents/papa-francesco_20200411_omelia-vegliapasquale.html

lunes, 24 de mayo de 2021

ALUMN@S DE 1º ESO, DEL IES BRIANDA DE MENDOZA EN LA BEATA MARIA DE JESUS

 
Foto: Juan Miguel y alumn@s en un momento de la explicación

En la mañana del lunes 24 de mayo, alumn@s de 1º ESO, del IES Brianda de Mendoza, y dentro de la enseñanza religiosa, han estado presente en nuestra parroquia de la Beata María de Jesús, para recibir de forma plástica un tema que previamente había sido estudiado por los alumnos. 

Juan Miguel, como profesor de religión de este Instituto, intenta que sus alumnos/as conozcan diversos aspectos de su asignatura y temario. Para ello, y después de las clases de teoría, busca los medios necesarios para que los adolescentes puedan percibir por los sentidos todo lo expresado en la teoría.

En esta ocasión y en colaboración con la parroquia, ha querido adentrar a un grupo de jóvenes de 1º de ESO en el tema de los Sacramentos. La parroquia abre siempre gustosa sus puertas al Instituto y pone a su disposición lo que tiene para que Juan Miguel pueda cumplir el objetivo de esta visita.

Es una forma de unir, favorecer y complementarnos que nos enriquece a todos y no sólo a los alumnos.

Agradecemos, por medio del profesor de religión, al Instituto Brianda de Mendoza, el poder llevar a buen término estas iniciativas tan necesarias en la educación de los adolescentes y jóvenes.

domingo, 23 de mayo de 2021

MESAS INFORMATIVAS Y SOLIDARIAS DE MANOS UNIDAS EN LA BEATA MARÍA DE JESÚS GUADALAJARA

 

Durante los domingos de mayo, la delegación de MANOS UNIDAS DE GUADALAJARA está desarrollando la campaña que lleva por lema: ‘Mayo solidario: tu ayuda por una vida’.

Esta campaña consiste en montar, cada domingo, una mesa informativa y solidaria en las cercanías de una parroquia de nuestra localidad. En ella se ofrece información sobre la organización y sobre las actividades y proyectos a los que se está apoyando.

Al mismo tiempo, se ofrece un mercadillo solidario que recauda fondos con destinos diversos: construcción de centros de salud en algunas localidades africanas y colaboración en la campaña de vacunación de zonas rurales en India.

El recorrido empezó en la puerta de San Nicolás, siguió por Santa María y por San Juan de Ávila, ha estado presente el domingo 23 de mayo en El Salvador y terminará en nuestra parroquia de la Beata María de Jesús el próximo domingo día 30 de mayo de las 11 a las 14 horas.

Con esta nueva actividad solidaria en nuestra parroquia queremos conocer más el trabajo de Manos Unidas y aportar nuestro granito de arena para la construcción de un mundo más justo, fraterno y solidario..., colaborando con nuestra ayuda con los más vulnerables y empobrecidos de la tierra. Gracias, de ante mano, por vuestra colaboración.

jueves, 20 de mayo de 2021

EL ESPÍRITU RESETEA EL CORAZÓN

 

“Resetear” es la forma en la que se suele llamar a la acción de “Reset”, que en idioma inglés consiste en el reinicio, o bien, la reposición hacia un estado inicial, una vuelta al principio o bien un nuevo comienzo. En español, el concepto puede reemplazarse por reiniciar o empezar nuevamente. Es un término ligado al mundo de la informática y suele utilizarse cuando un ordenador se bloquea.

Cuando notamos que nuestro equipo informático trabaja más lento de lo normal o hace tareas que no corresponde a lo que le estamos pidiendo o se queda trabado y no se abren los archivos…, se impone que reiniciemos el equipo; así se corrigen los posibles errores que se nos hayan presentado, que funcione correctamente y que se ejecuten las tareas que estamos realizando con normalidad. En resumen se reinicia o resetea el ordenador para que funcione mejor y se corrijan los errores existentes.

Pentecostés es la tecla “RESET” de nuestro interior, del corazón. Pentecostés es la fiesta de la presencia del Espíritu en la vida de la Iglesia, en la vida de la comunidad cristiana, en nuestra vida. Celebramos el nacimiento, al menos de forma pública y oficial, de la Iglesia por la fuerza y el impulso del Espíritu Santo. Comienza una nueva etapa de la acción de Dios en la historia de la salvación, donde el auténtico protagonista es el Espíritu que es la fuerza y presencia activa del Señor que obra la salvación de los hombres.

La primera lectura (Hechos de los Apóstoles 2,1-11) y el evangelio (Juan 20, 19-23), que este domingo proclamamos, nos muestran lo central de este día: El Padre derrama, por medio de Jesús, el Espíritu Santo sobre los apóstoles para que sean testigos del Resucitado en toda la tierra (Hechos 1,8) La escenografía que se nos representa (viento, lenguas de fuego, ruido, estruendo)  nos recuerda las manifestaciones de la divinidad, teofanías o visiones del “día del Señor” de los profetas. (ver Joel 3,1-5)

Evocar Pentecostés es trasladarnos a los comienzos, al inicio, cuando el Espíritu tocó el corazón de los discípulos, los llenó de energía y fuerza y los impulsó a evangelizar. No olvidemos que la primera comunidad de los apóstoles es muy semejante a nosotros: ellos estaban reunidos, dubitativos y con miedo, y reciben el don del Espíritu de manos de Dios. Nosotros también, por miles de razones, nos encontramos con las puertas cerradas, con miedos y debilidades… pero, igualmente, somos invadidos por la fuerza y el Espíritu del Resucitado que rompe barreras y desánimos, desidias y flaquezas.

El Espíritu debe ser celebrado como el gran don que actúa, renueva y resetea los corazones para que la salvación de Dios llegue a todas las personas. Este Espíritu sigue actuando y dando vida a la comunidad de los creyentes, si nos faltara volveríamos a cerrar las puertas, a encerrarnos en nosotros mismos, a perder la actitud de evangelizadores, se nos bloquearía el corazón… Necesitamos al Espíritu para que nos enseñe a creer en Jesús, a imitar su estilo de vida, a responder a los desafíos de nuestro mundo y a impulsar nuestro compromiso de ser TESTIGOS MISIONEROS ante todos los pueblos porque no hay fronteras para la salvación. (Hechos 2, 9-10) Todos, “cada uno en su lengua” están destinados a ella.

Reflexión: Las claves de este nuevo tiempo son resumidas en cuatro palabras: Paz, Misión, Espíritu y Perdón. Nuestra misión es la misión de Jesús “como el Padre me envío así os envío yo”, y consiste en transmitir a todos los hombres la paz y la salvación por medio de la reconciliación y el perdón. Un mensaje de vida que brota del sepulcro del resucitado. Y para que cumplamos eficazmente esta misión, Jesús nos entrega su Espíritu (la fuerza que suple nuestra debilidad) para indicarnos que somos hombres y mujeres reseteados.

Creo que se impone en nosotros la necesidad de un “nuevo Pentecostés” Necesitamos hacer una re-lectura de los hechos y acontecimientos y sentir que el camino de la decepción-miedo se puede convertir en camino de alegría y esperanza, como sucedió a los apóstoles el día de la Pascua. Creo que es necesario “resetear” el corazón, apagar todo aquello que nos impide escuchar, en nuestra propia lengua, que un mundo nuevo es posible y, así, abrirnos a la novedad que nos ofrece el Espíritu.

Ha llegado la hora de mirar dentro de ti mismo con una mirada nueva, fruto del don del Espíritu. Ha llegado la hora de desbloquear nuestro “ordenador del corazón” de todos los archivos de miedos, enfrentamientos, discordias, divisiones, tristezas, chismes… y  reiniciar nuestra vida de discípulos con la novedad de Pentecostés… El orientará tu vida, te abrirá los ojos, te repartirá sus dones y, si te dejas, te transformará.

martes, 18 de mayo de 2021

EL ESPIRITU SANTO NO ROZA LA PERSONA, LA SANA

 

La oración como tal no es suficiente. Ni siquiera la intención, si es que queremos apretar un poco más. Es el corazón el que tiene que ponerse en sintonía absoluta con el Dios que camina con su pueblo y con su historia queriendo hacer de ella una historia de salvación.

Y el lenguaje que tiene, sin lugar a dudas, es el amor, pero no el amor tan manoseado sino el amor que duele, el que hace que la persona cambie su actitud y su escala de valores. Es el amor que nos pone contra las cuerdas para elegir: o los golpes de pecho o ponernos a caminar en unidad y en comunión junto a los más débiles, donde los golpes de pecho no cuentan y donde solo el amor habla y sana.

Me muevo en la esfera de la enfermedad y del dolor de las personas. Y en todas ellas hay una añoranza de sentirse amadas, valoradas, dignificadas.

Y vuelve de nuevo el lenguaje de este Dios que, como decía, sigue haciendo historia con nosotros y que no tiene otro talante que el del amor absoluto, que se entrega y se da sin medida. Sin aplausos, sin plata ni adornos, sin inciensos y sin efervescencias espirituales que duran lo que dura una fiesta.

Si quiero comprender más en profundidad el sentir del enfermo, su dolor, su ansiedad, su soledad, sus lágrimas, no hay otro camino que el de ese amor, que solo proviene de Dios y que se invoca, se pide, se clama cada día y cada instante para ser puente de su luz, de quien nosotros simplemente somos mensajeros, tocados por su amor y sanados en su amor.

Alejados del postureo y hasta de un catolicismo caduco de misa, procesión y poco más, se nos pide amor total, sin medida. Se nos pide el lenguaje que solo el Espíritu sabe hablar y con quien tenemos que conversar y aprender a vivir nuestra fe y nuestro compromiso diario, sin cortapisas ni frivolidades.

En la soledad de muchos pacientes enfermos que cuentan sus días en el silencio más absoluto porque no tienen con quien compartir; en la de los enfermos a los que les quedan pocos días; en la de los enfermos que buscan dignidad, solo el lenguaje del amor que viene de lo Alto, el puro, el cristalino, el que viene del Espíritu, es el único que puede tocar diana en el corazón y en la intimidad no solo de cada uno de ellos, sino también en el nuestro. Ese es el Espíritu que nos sana y el que puede sanar también el corazón afligido del paciente que necesita simplemente amor del bueno. Por eso el don del Espíritu sana y me impulsa a sanar y a ser sanado.

Pentecostés, lejos de ser solo una fiesta, es el punto de salida y de encuentro. Es el regalo que en el silencio interior de cada quien hace que la vida explote y regale paz.

Bienvenido, Espíritu Santo, a los corazones que te buscan con sinceridad y con humildad. Bendito Espíritu que haces que la vida brote y nazcan siempre amaneceres nuevos en medio de los atardeceres más oscuros del alma de quien sufre.

Articulo de Juan Ma Arija. Pastoral de la salud. diócesis de Huelva.