domingo, 8 de septiembre de 2024

XXX ENCUENTRO DEL PUEBLO DE DIOS

 

Cada año, al comienzo de septiembre, se invita a todos los agentes de pastoral a participar en el Encuentro del Pueblo de Dios. En este encuentro se presentarán las Decretales Sinodales, fruto del trabajo de estos años y guía para los próximos. Todo ello bajo el lema “esperanzados”, pues confiamos en la acción del Espíritu Santo.

Por lo tanto, os convoco, en nombre del Sr. Obispo, al XXX Encuentro del Pueblo de Dios que tendrá lugar el 28 de septiembre en el Colegio Diocesano “Cardenal Cisneros” de Guadalajara.

El horario del día será el siguiente:

09,30.- Acogida y reparto de material.

10,00.- Celebración Eucarística en la que el Sr. Obispo firmará las Decretales Sinodales.

11,00.- Presentación de las Decretales Sinodales a cargo del obispo D. Julián Ruiz.

12,00.- Descanso.

12,30.- Trabajo de grupos.

13,45.- Presentación del Jubileo 2025, “Peregrinos de la Esperanza”.

14,15.- Oración final.

14,30.- Comida. (Opcional)

Animo a participar a todos los agentes de pastoral de nuestra parroquia ya que es una jornada diocesana muy importante, signo de corresponsabilidad y comunión, que a todos nos ayuda e impulsa en las diversas tareas evangelizadoras.

Quien desee participar póngase en contacto con Santy para poder inscribirse.

jueves, 5 de septiembre de 2024

“LA SORDERA Y MUDEZ DE CADA UNO”

 

 Domingo XXIII del Tiempo Ordinario

Bien es verdad, que cuando escucho ciertas cosas provenientes de lenguas desatadas, yo mismo, sin intermediarios, pido, como Mafalda, que “el mundo se pare que me quiero bajar”. Igual es que el hartazgo ante situaciones y disparates que uno observa en su día a día, le provocan ganas de abandonar este planeta, salir corriendo y entrar en sordera y mudez profunda. Existen ciertos personajes que si callaran un solo minuto de su vida, el mundo, en ese pequeño instante de tiempo, sería realmente bello. Igual es más fácil que me aplicara aquel proverbio del refranero castellano: “a palabras necias oídos sordos” Es decir, vivir en la indiferencia ante la necedad y prestar nula atención a las impertinencias que salen de ciertos labios que tienen como vocación el imponer su verdad, su estilo de vida y su forma de actuar.

Salvando esta circunstancia, en la que ruego y pido mudez y sordera, creo que existen otras muchas situaciones en las que es necesario que el ser humano “abra” sus oídos y lengua. El enfriamiento del contacto humano se extiende como una plaga, llegando a personas que realmente se sienten extrañas, sordas y mudas, ni escuchan ni hablan. Viven aisladas, incomunicadas. La soledad a la que se someten tiene causas diversas, pero casi siempre  su raíz en la insolidaridad, el egoísmo y la desconfianza

En este domingo XXIII del Tiempo Ordinario (Ciclo b) en la lectura del evangelio (Marcos 7,31-37)  Jesús abre los oídos y suelta la traba de la lengua a un sordo y mudo. El texto evangélico nos habla de la materialidad de la acción: “le puso los dedos en las orejas y con su saliva le tocó la lengua”; de la clandestinidad: “Jesús lo separó de la multitud y, llevándolo aparte”; de la expresión de sus sentimientos: “levantando los ojos al cielo, suspiró”; de sus palabras: “Effatá», que significa: «Ábrete.” Y del resultado: “En seguida se abrieron sus oídos, se le soltó la lengua y comenzó a hablar normalmente”. Una vez más, ha sido vencida la necesidad y el sufrimiento por la compasión y la misericordia.

Al que según la mentalidad de la época, era considerado un pecador y castigado por Dios con una enfermedad, Jesús, al curarle le devuelve la salud,  lo reintegra en la vida social de la que había sido apartado y le restituye sus derechos religiosos perdidos. Deja de ser marginado y se le manifiesta la universalidad del Reino de Dios. Cuando el Maestro sana a esta persona le está abriendo a la vida verdadera. Este sordo y mudo se convierte en símbolo del discípulo y del creyente de hoy, el cual debe dejarse tocar el corazón por el Señor, para que  abriendo sus oídos a la escucha de la Palabra y su lengua a la  proclamación de la fe siga al Maestro en su misión.

Finaliza el texto con una exclamación del pueblo “Todo lo ha hecho bien: hace oír a los sordos y hablar a los mudos”. Con ella se expresa el reconocimiento de Jesús como aquel que inaugura el tiempo de salvación anunciado por los profetas, como bien nos expresa la primera lectura de este domingo (Isaías 35,4-7a) “Dios viene en persona, resarcirá y os salvará. Se despegarán los ojos del ciego, los oídos del sordo se abrirán” 

Isaías anuncia un tiempo de alegría y ánimo; lo fundamenta en la cercanía de Dios, que está próximo y viene a salvar. La parálisis del corazón impide al ser humano emprender alguna acción porque la desesperanza hace aparición en la vida  y la incapacita. Sin embargo, el anuncio de la cercanía del Señor lo despierta de su parálisis espiritual y hace que se ponga en camino. “Decid a los que están desalentados: ¡Sed fuertes, no temáis: ahí está vuestro Dios! Él mismo viene a salvaros!”

Reflexión: Cuando sientas paralizados tus oídos y tu lengua… te ha llegado el momento de dejarte presentar por otros a Jesús. Así comienza el texto del evangelio de este domingo: “le presentaron a un sordomudo y le pidieron que le impusiera las manos” Cuando a tu vida lleguen las sorderas espirituales, que te incapacitan para proclamar tu fe, déjate ayudar, déjate llevar, déjate tocar por Él. Es el tiempo del silencio y de la escucha. Es el tiempo de tomar conciencia de tu propia sordera y mudez.

En la celebración del sacramento del bautismo, por el que hemos sido incorporados a la gran familia de la Iglesia, se encuentra el mismo gesto y la misma palabra de Jesús “Effatá”. El ministro del sacramento tocando con el dedo los oídos y la boca del bautizado dice: “El Señor Jesús, que hizo oír a los sordos y hablar a los mudos, te conceda, a su tiempo, escuchar su Palabra y proclamar la fe, para alabanza y gloria de Dios Padre”

Como discípulos y aprendices del único Maestro, hemos de tomar conciencia de haber sido curados de la sordera que nos impedía escuchar a un Dios que habla y comunica su Palabra. Se nos ha dado la voz para proclamar lo que hemos experimentado en nuestra propia historia del amor de Dios. Ahora, tocados por el Señor, es el momento de ponerse en pie y llevar al mundo su cercanía.

lunes, 2 de septiembre de 2024

LA PARROQUIA DE LA BEATA ESTUVO PRESENTE EN LA NOVENA DE LA VIRGEN DE LA ANTIGUA

 

El domingo, día 1 de septiembre, nuestra parroquia, junto a las parroquias con las que formamos UDAP (San Juan de Ávila y San Pascual Bailón) nos hicimos presentes en el tercer día de novena en honor de nuestra madre María, bajo la advocación de Ntra. Sra. de la Antigua, patrona de la ciudad de Guadalajara.

El tema elegido para este día fue: María, modelo de obediencia y la intención por la que nos unimos en oración fue pedir por los migrantes y refugiados, para que con leyes justas, que busquen el bien común y la fraternidad, ningún ser humano sea olvidado y descartado.

La parroquia de San Pascual Bailón fue la responsable de preparar la oración del rosario. En esta ocasión, y bajo la intención de este día, tuvo un carácter totalmente misionero, con una mirada al mundo, la casa de todos. Los misterios rezados contenían una pequeña reflexión y las letanías fueron un ruego a María, por medio de los santos, pidiendo por todos los continentes, sus dificultades y retos.

Nuestra parroquia preparó la liturgia de la Eucaristía, donde el coro parroquial aportó la música que nos invitaba a orar y centrar el misterio que se celebraba. 

La monición introductoria y las peticiones realizadas tuvieron como hilo conductor tanto el tema que se nos pedía desarrollar como la intención. Se nos recordaba que: “Dios camina con su pueblo y nosotros queremos caminar con Él. Necesitamos del encuentro fraterno que nos ayude a superar nuestros prejuicios y que nos recuerde que todos somos hijos de un mismo Padre. Pidamos al Espíritu de Dios que nos ilumine para que la celebración de este día de novena, en torno a la Madre, sea un verdadero encuentro y un momento de vivencia juntos. Detengámonos en oración pidiendo por nuestra familia común, donde nadie es extraño y ni extranjero”

Por último, Juan Pablo, párroco de San Juan de Ávila, proclamó el evangelio y explicó la Palabra de Dios.

El encuentro con la patrona finalizó con la bendición, el canto de la salve y el himno de nuestra madre Virgen de la Antigua. Damos gracias a todas las personas que, desde nuestras tres parroquias, nos habéis acompañado unidos en oración.

miércoles, 28 de agosto de 2024

“INSPECCIONES”

 

 Domingo XXII del Tiempo Ordinario 

¿Quién no se ha tenido que enfrentar, alguna vez, a una inspección? La Inspección Técnica del vehículo (ITV) puede ser la primera que te venga a la memoria, pero existen otras muchas: inspecciones de trabajo, de seguridad, de interiores y exteriores de edificios, de fontanería, de extintores, de electricidad… Y, por supuesto, la de Hacienda (que somos todos) Hay otras inspecciones que se enmascaran de dialogo, conversación, visita o saludo, pero realmente son más verificaciones de elementos para ver si cumples con todas las condiciones requeridas para una tarea determinada, que otra cosa.

¡Por cierto! Aún me acuerdo el revuelo que se montaba en el colegio cuando los maestros nos decían que iba a venir el inspector. ¡Eso sí que era una ITV en toda regla!

En este domingo XXII del Tiempo Ordinario (Ciclo b) en la lectura del evangelio (Marcos 7,1-23) nos encontramos a Jesús sometido a una descarada inspección por quienes tienen y ejercen el poder religioso. Ante este interrogatorio, sobre las formas y tradiciones incumplidas, el Maestro no se arruga, sino que va al fondo de la cuestión y entra en el cuerpo a cuerpo. Un terreno peligroso en el que se mueve Jesús, ya que de forma pública denuncia la hipocresía de fariseos y letrados.

Los maestros de la ley alzan su voz y protestan porque los discípulos de Jesús “no proceden de acuerdo con la tradición de nuestros antepasados”, que según ellos, es imprescindible para acceder a Dios. Jesús, tomando una frase del profeta Isaías, responde con palabras que censuran la actuación de sus opositores, desenmascarándolos y desautorizando el supuesto único camino para llegar a Dios: “Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. En vano me rinde culto: las doctrinas que enseñan no son sino preceptos humanos. Dejáis de lado el mandamiento de Dios, por seguir la tradición de los hombres”

El texto, que el evangelio de este domingo nos propone, es una doble denuncia. Por un lado, Jesús denuncia a los “guardianes de la ley” que han ocultado el verdadero rostro de Dios y lo han caricaturado aferrándose a las tradiciones de los hombres. Por otro lado, han convertido la ley en instrumento de opresión, minando el fundamento de la moral autentica que tiene su fundamento en “el interior, del corazón de los hombres”

El Maestro nos revela una nueva imagen de Dios. Él es cercano y no es complicado encontrarle. Él está por encima de las prescripciones de los hombres, que a veces se hacen pasar por mandatos divinos. Ante la minuciosidad de las leyes y tradiciones, que impiden al ser humano encontrarse con Dios, Jesús alza su voz porque resulta un peso insostenible para la mayoría del pueblo. Hoy, nos encontramos palabras liberadoras del Señor que proclaman la libertad ante la atadura esclavizante de la ley. El amor es el nuevo criterio de acceso a Dios. Un amor que se fragua en el interior del corazón del ser humano.

Con otras palabras el apóstol Santiago nos lo refiere en la segunda lectura de hoy (St 1, 17-28. 21b-22. 27) “La religiosidad pura y sin mancha delante de Dios, nuestro Padre, consiste en ocuparse de los huérfanos y de las viudas cuando están necesitados, y en no contaminarse con el mundo”

Hoy, recibimos una advertencia serena y edificante, sobre el peligro de convertir la expresión de nuestra fe en una serie de actos externos que poco o nada influye en nuestra manera de vivir la fe y de relacionarnos con Dios, con la creación y con las personas.

Reflexión: Escribió San Juan Pablo II, “que ser cristiano no es en primer lugar cumplir una cantidad de compromisos y obligaciones sino dejarse amar por Dios”  En nuestra relación con Dios la regla es siempre la cercanía y la ternura de Dios. A lo largo de la historia esta cercanía de Dios a su pueblo ha sido traicionada por la actitud egoísta de querer controlar la gracia y comercializarla. 

Hemos de buscar a este Dios cercano, tierno y de buen olor para que nuestro día no se convierta en la realización de una serie de actividades, compromisos vacíos y obligaciones sin sentido que nos llevarían a llenar nuestros ambientes de un olor podrido. El verdadero culto “consiste en la caridad y amor a Dios”, como nos dice el Catecismo de la Iglesia en el número 2095, y desde aquí es donde deben florecer nuestra fidelidad al compromiso y exigencia.

Para ti y para mí, la felicidad nace de un corazón puro. Cada uno tiene que aprender a descubrir lo que puede "contaminar" su interior y discernir lo que es voluntad de Dios, lo bueno. Cuida el diamante más precioso que posees: tu corazón. Y no te importe que vengan a inspeccionarte los neo-fariseos del siglo XXI. Ya lo intentaron con Jesús y les salió la “burra capá”

martes, 27 de agosto de 2024

EL PAPA A LOS LÍDERES SCOUTS: LOS FORMADORES EDUCAN CON LA VIDA MÁS QUE CON LAS PALABRAS

 

Mensaje a los participantes en la Ruta de la Comunidad de Líderes Agesci que concluyó el 25 de agosto, en Verona, el Papa subraya la importancia del «compromiso educativo» hacia «niños, adolescentes y jóvenes que deben ser acompañados con sabiduría y sostenidos con afecto».

Que la Asociación de Guías y Scouts Católicos Italianos sea «un gimnasio de vida cristiana, una ocasión de comunión fraterna, una escuela de servicio al prójimo, especialmente a los más desfavorecidos y necesitados» Esta es la recomendación que Francisco dirige en un mensaje a los 18.000 participantes en la Ruta de la Comunidad de Líderes Agesci  «No se dejen paralizar por las dificultades, sino pónganse siempre en camino en busca del proyecto que Dios tiene para cada uno», anima el Papa, que les exhorta también a sacar «nuevo entusiasmo de la fe en Jesús, maestro y amigo, para continuar con alegría el camino humano y espiritual dentro de la Iglesia, testimoniando el Evangelio en la sociedad»

El compromiso educativo requiere una formación de calidad

En el texto, el Pontífice subraya lo delicado que es el «compromiso educativo» de los jefes scouts «hacia los niños, adolescentes y jóvenes, que deben ser acompañados con sabiduría y sostenidos con afecto». Esto requiere una «formación de calidad» y una «disposición a escuchar y empatizar con los demás, como ámbito en el que germina y fructifica la evangelización». 

En la práctica, hay que desarrollar «la capacidad de escucha y el arte del diálogo», indica el Papa, que brotan de «una vida de oración, donde se entra en diálogo con el Señor, se hace una pausa en su presencia para aprender de Él el arte del amor que se entrega», de modo que la existencia pueda entrar poco a poco «en sintonía con el corazón del Maestro».

Se educa con la vida más que con las palabras

Francisco recuerda que «Jesús sabía estar presente o ausente, sabía cuándo era el momento de corregir o de alabar, cuándo acompañar o cuándo enviar y dejaba que los Apóstoles afrontaran el desafío misionero», y que gracias a estas «intervenciones formativas» los discípulos fueron configurando «poco a poco, su vida a la del Señor». 

Y por último, subraya que los formadores educan ante todo «con la vida, más que con las palabras», y que por ello su «constante crecimiento humano y espiritual» es «fundamental» para un eficaz «servicio a las jóvenes generaciones»

jueves, 22 de agosto de 2024

“CUESTION DE ELEGIR”

 

 Domingo XXI del Tiempo Ordinario

Nos pasamos el día de elección en elección. Desde los primeros rayos de sol estamos haciendo opciones: qué hacer, dónde ir, con quién estar, a quién creer… Saber elegir es todo un arte que se pone en tela de juicio a cada instante. Nuestra vida es, toda ella, un camino de libertad y opciones. Queramos o no, tenemos que elegir. Unas veces lo hacemos conscientemente otras inconscientemente, pero toda elección tiene su rango de importancia. Hay algunas de nuestras elecciones, muy pocas, que nos marcan y nos orientan definitivamente.

Estas personas continuamente se están examinando debido a que viven bajo la eterna duda y la desconfianza. Ahora bien, creo que si tienes meridianamente claro el qué, el cómo, el dónde y el con quién… más que estar escogiendo continuamente te estás preocupando porque tus elecciones, ya hechas, sean buenas y estén cargadas de bien.

En este domingo XXI del Tiempo Ordinario (Ciclo b) el evangelio (Juan 6,60-69) nos recuerda uno de estos momentos de elección de rango importante, que marcó la vida de Pedro y de los discípulos. La manifestación de Pedro, en cuanto representante de los Doce, en este relato evangelio, es la versión de Juan evangelista, de lo que conocemos como la confesión de Cesarea de Filipo que encontramos en los sinópticos (Mc 8,27-30 y paralelos)

Entre las personas que escuchan el mensaje de labios del Maestro, se encuentran algunos que se entusiasmaron con Jesús en un primer momento, pero no dieron un paso a delante en su fe y seguimiento. No le aceptaron ni como Hijo de Dios, ni como alimento de vida, ni como Enviado, ni como Mesías... Designa a aquellos que creyeron en Jesús como uno de tantos profetas, pero no aceptaron la fe cristiana, ni el mesianismo de Jesús de Nazaret. De ahí que afirmen: «Este modo de hablar es duro, ¿quién puede hacerle caso?»

En el discípulo, aceptar o no a Jesús y su mensaje es la disyuntiva ante la que no hay lugar para la abstención ni la neutralidad. Algunos optan por echarse atrás y no volver a ir con Él. Les parece duras e inadmisibles las palabras de Jesús.

Como Josué, en la primera lectura (Josué 24, 1-2a. 15-17. 18b) aquí Jesús pregunta al grupo de los Doce por su elección: “¿También vosotros queréis marcharos?” La respuesta de Pedro es la versión del evangelista Juan de la confesión de fe en Cesárea de Filipo de los sinópticos: “Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo consagrado por Dios” 

Aquí, Pedro no confiesa a Jesús como Mesías, ni como Hijo del Hombre, ni como Hijo de Dios, sino como el “Santo consagrado por Dios” Es una designación singular y antiquísima, que expresaba la suprema dignidad de la persona a quien se le atribuía. Se remonta al Antiguo Testamento, no es un título corriente dado al Mesías, pero sí profético porque, con esta expresión, se pretende poner de relieve que Jesús es mirado como el Santo, como la encarnación y la personificación de Dios.

Late en el texto dos concepciones de la persona y, en consecuencia, de Jesús y de su misión. La primera de ellas, es mirar al Maestro como Mesías según la carne y no verás más que un salvador político-militar que impone su gobierno. Y la segunda, totalmente contrapuesta, un Mesías según el Espíritu que comunica vida y se hace servidor del ser humano hasta dar su vida por ellos.

Reflexión: Frente a “consumismo religioso de religión a la carta” apuesto por asumir el pack completo del evangelio, de tal manera que el seguimiento y la fe en Jesús no sea un producto de temporada, como la sandía en verano. Creo que se trata de tomar decisiones y definir de forma clara en qué lado estamos. No podemos vivir bajo el paraguas de la apetencia ante la exigencia de las propuestas evangélicas.

«¿También vosotros queréis marcharos?» esta puede ser la pregunta que nos hace el evangelio, que surge de la reflexión de este día y que debemos contestar sin la posibilidad de optar por votar en blanco, ni por la neutralidad ni ser suizo. Date tiempo, no respondas lo primero que te venga a la mente. Examina la acción de Dios en ti a lo largo de tu historia personal. Descubre como Él te ha guiado de su mano, te ha sentado en sus rodillas, te ha sanado tus heridas, te ha protegido en tu camino y te ha enviado a su Hijo para que tengas vida verdadera.

Eso sí, amig@, cuando elijas tampoco te preocupes de dar muchas explicaciones sobre las razones de tu elección, porque tus amigos no las necesitan, tus enemigos no las creen y los estúpidos no las entienden. Recuerda, que si eliges como respuesta la opción de Pedro, entonces comprometes toda tu vida con el Evangelio.

domingo, 18 de agosto de 2024

CUIDAR CON CUIDADO

 

Ten cuidado con tus pensamientos; que se volverán palabra. Ten cuidado con tus palabras; que se volverán actos. Ten cuidado con tus actos; que se volverán costumbres.

Cuidado con tus costumbres; que será tu carácter. Cuida tu carácter, que será tu destino, será tu vida,.... “La vida es un jardín”. Lo que siembres en ella, eso te devolverá. 

Así, si eliges semillas buenas, riégalas y con seguridad tendrás las flores más hermosas. Cada acto, palabra, sonrisa o mirada, es una simiente. Procura, entonces, que caiga tu simiente en el surco abierto del corazón del ser humano y vigila su futuro. Procura, además, que sea como el trigo que da pan a los pueblos.

Muchas veces sembrarás en el dolor, pero esa siembra traerá frutos de gozo. A menudo sembrarás llorando, pero, ¿Quién sabe si tu simiente no necesita del riego de tus lágrimas para que germine? 

No tomes las tormentas como castigos. Piensa que los vientos fuertes harán que tus raíces se hagan más profundas, para que  resistas mejor lo que habrá de venir. Y, cuando tus hojas caigan, no te lamentes; serán tu propio abono, reverdecerás y tendrás flores nuevas. Cada acto, cada palabra, cada sonrisa, cada mirada es una simiente.

CULTOS EN HONOR DE NTRA. SRA. VIRGEN DE LA ANTIGUA 2024

Os presento el cartel de los cultos en honor de Ntra. Sra. Virgen de la Antigua para este año 2024 que tendrán lugar del 29 de agosto al 8 de septiembre.

Os recuerdo que el día 1 de septiembre, domingo, le corresponde a nuestra UDAP (Parroquia San Pascual Bailón, Parroquia San Juan de Ávila y Parroquia Beata María de Jesús) realizar el día de la novena.

29 DE AGOSTO:

- 20:00h Eucaristía y traslado de la imagen desde su santuario hasta la Concatedral de Santa María La Mayor.

DEL 30 DE AGOSTO AL 7 DE SEPTIEMBRE: En la Concatedral, Parroquia de Santa María la Mayor.

- 19:30h Santo Rosario

- 20:00 Rezo de la Novena y Santa Misa en honor de Ntra. Sra. Virgen de la Antigua en la Concatedral de Santa María.

8 DE SEPTIEMBRE:

- 8:00h Eucaristía de las familias en el Fuerte de San Francisco.

- 9:30 Eucaristía en San Francisco.

- 12:00h Solemne Eucaristía presidida por el Sr. Obispo en el Fuerte de San Francisco.

- 18:30 Eucaristía previa a la solemne procesión en la Concatedral de Santa María.

- 20:00h Solemne procesión desde la Concatedral de Santa María hasta su santuario.

jueves, 15 de agosto de 2024

“SOMOS LO QUE COMEMOS”

 

 Domingo XX del Tiempo Ordinario

A estas alturas de la vida, no creo que te descubra nada nuevo si te recuerdo que beber y comer es algo de máxima importancia para tu existencia. Beber y comer es la necesidad que tiene todo organismo de ingerir y absorber alimentos de buena calidad en cantidad suficiente para asegurar su crecimiento, el mantenimiento de sus tejidos y la energía indispensable para su buen funcionamiento. Es sabido por todos, que los alimentos que ingerimos, y que forman parte de nuestra dieta diaria, tienen efectos en nuestro organismo y salud. Ellos, aportan energía, fortalecen el sistema  inmunitario, mejoran la memoria y proporcionan calidad de vida.

Hipócrates de Cos,  pronunció la frase: “sea el alimento tu medicina, y la medicina tu alimento” y el filósofo-antropólogo alemán Ludwig Feuerbach, acuñó “somos lo que comemos”. Ambos, con palabras distintas, nos dan a entender que, en la nutrición, el organismo realiza el proceso de absorber los nutrientes de los alimentos. Y por ello, más allá de alimentarnos correctamente para que nuestro metabolismo tenga menos deficiencias y se desarrollen menos enfermedades,  lo que comemos configura nuestras personas y nos ayuda a estar en armonía con nuestro cuerpo, mente y espíritu, tomando conciencia y responsabilidad de nosotros mismos cada día.

En este domingo XX del Tiempo Ordinario (Ciclo b) el evangelio (Juan 6,51-59) habla hasta siete veces de comer y beber a Jesús. Cuando comemos nos apropiamos de las características del alimento y vivimos nuestra existencia con mayor fuerza y vigor. Por ello, quien come y bebe a Jesús se nutre de Él, asimila su persona y deja que el dinamismo del amor configure su vida.

El evangelista pretende, con este discurso, salir al paso de algunas discusiones que se daban en las primitivas comunidades, en las que se consideraba la eucaristía como un mero símbolo. Frente a ellas, pone de relieve la necesidad de tomar parte en la eucaristía (carne y sangre del Señor, verdadera comida y bebida) para participar en la vida del Maestro. “Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. 

Dios se ha puesto al alcance del ser humano. La encarnación es simplemente esto, que Dios se ha acercado al ser humano. En Jesús, sobre todo en la eucaristía, Dios se ha puesto a nuestra disposición, al alcance de los sentidos, de las manos y de los labios.

El mismo Jesús promete a quien se alimente de este pan bajado del cielo la resurrección, la permanencia en Dios, la vida verdadera. “El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día”. Comer y beber a Jesús, implicará transformarnos en “cristos” para los demás y ofrecer la vida de Dios. Es decir, vivir la vida configurados con el Maestro desde la entrega generosa y de un modo servicial. No podemos vivir indiferentes. Estamos invitados a la comunión de vida y misión con el Señor.

Lógicamente, Jesús, cuya carne es verdadera comida y cuya sangre es verdadera bebida, produce escandalo para aquellos que pretender entender que el Maestro es comida y bebida física y para aquellos que no entienden a un Dios que se hace presente y que se ofrece en las realidades cotidianas que están al alcance de nuestros sentidos. Pero Dios es así. “Disputaban los judíos entre sí: ¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?”.

Reflexión: Para comer lo primero que uno necesita es tener hambre y para beber lo que se necesita es tener sed. Sólo quien tiene hambre y sed puede entender este evangelio en el que encontramos a Jesús puesto a nuestra disposición como verdadera comida y bebida. No es apto para inapetentes. Él hoy nos dice: oíd, mirad, tocad, ved, gustad, tomad, comed, bebed… soy palabra, soy alimento, soy carne y sangre, soy camino, verdad y vida. A lo mejor, lo primero que deberíamos hacer, ante estos versículos, sería, escuchar, aceptar, dar crédito, contemplar, dejarnos provocar por el Maestro, por sus palabras y por su vida, por su mensaje y por su fraternidad…. Y, después de estar configurados con Él y de habernos “llenado de su Espíritu”, ser para el mundo pan entregado, partido y compartido.

Si en este verano caluroso se nos invita a comer melón, no es para que seamos melones cerrados, sino para que lo que nos aporta su consumo de agua, vitaminas A, B, C y E, ácido fólico, fibra, minerales… nos favorezca a mantener hidratado nuestro cuerpo y a tener calidad de vida. No participamos del pan vivo bajado del cielo, no comemos su carne y bebemos su sangre, para sustituir al Maestro, sino para alimentarnos de Él y ser “Jesús” para nuestros hermanos.

La apuesta está servida. Eres lo que comes, no te dejes seducir por otros alimentos que no sacian tu hambre y te dejan vacío.

COMENTARIO Y REFLEXIÓN AL EVANGELIO DE LA ASUNCION DE MARIA

 

En la Solemnidad de la Asunción de María, la lectura del evangelio, que se proclama en la celebración, nos sitúa a María en casa de su prima Isabel (Lucas 1,39-56) Entre ellas surge una fácil conversación fundamentada en una misma ilusión y en una situación concreta de alegría, porque ambas han sentido las maravillas de Dios en su propia vida. Desde el minuto uno, María e Isabel conectan y su conversación se va tornando en alabanza- acción de gracias-oración.

Aquel inicial “hágase”, revelaba fe y confianza en Dios. La misma Isabel reconoce y llama bienaventurada “a la que ha creído, porque lo que ha dicho el Señor se cumplirá” (Lucas 1,45) Ahora María demuestra su fe a través de la caridad y visita a su pariente. Este encuentro de las dos madres es en realidad el encuentro de los dos hijos… Ya en el seno materno Juan anuncia, por boca de su madre, a Jesús como el Mesías y Señor. “¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?” (Ver nota de comentario)

El Magníficat” es la respuesta de María al saludo de su prima. Es un salmo de acción de gracias compuesto de citas y alusiones del Antiguo Testamento, especialmente del canto de Ana, madre de Samuel (1 Samuel 2,1-10)

Se inicia este salmo con una acción de gracias personal de María, porque Dios ha puesto su mirada en Ella, a pesar de la humildad y pobreza de su vida. “Se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador, porque ha mirado la humildad de su esclava” Por eso, será llamada dichosa, no porque Ella se autoproclame con este título, sino porque Dios se sirve de lo pequeño, sencillo y humilde para hacer presente la maravilla de su salvación en la historia del ser humano. “Me felicitaran todas las generaciones porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí”

Igualmente, en el Magníficat, María expresa la acción de gracias del pueblo de Israel porque todas las promesas se cumplen en el niño que va a nacer. “Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia –como lo había prometido a nuestros padres– en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.

Por último resaltar que el evangelista Lucas, en este canto, muestra un tema de su predilección: Dios “hace proezas en los pobres”“los ensalza” y los “colma de bienes”… mientras que “dispersa al soberbio de corazón, derriba del trono al poderoso y despide vacíos a los ricos”

Reflexión: Este encuentro de las dos madres, que comienza con un acto de caridad producto de la fe hecha obra, te estimula a salir al encuentro de quien está en situación de necesidad y, desde tu fe, comprometerte con el “otro” imitando el estilo de entrega y disponibilidad de María.

Igualmente, puedes observar y meditar, desde este texto evangélico, las maravillas que el Poderoso ha hecho en ti, porque también a tú eres “mirado” por Él y eres elegido para hacer presente la salvación de Dios en tu historia y en la historia del hombre y de la mujer de hoy. Para ello vive la alegría y la humildad, que son dos actitudes que se desprenden de ser mirado por Dios.

Por último, te invito a que descubras la pedagogía de Dios que se desprende en esta conversación de madres. Es decir: que los que cuentan a los ojos y mirada de Dios son los que pasan desapercibidos para los poderes de este mundo. Por lo tanto, la tarea del creyente será ponerse en sintonía con esta pedagogía de Dios y trabajar por un mundo nuevo y distinto donde esta visión se haga realidad: El Reino.